Los riesgos de consumir lácteos no pasteurizados

Queso
SANITAS
Publicado 16/03/2018 14:00:00CET

MADRID, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

No someter los lácteos a la pasteurización puede suponer la presencia de microorganismos que, en algunos casos, pueden ocasionar síntomas como diarrea, vómitos, dolor abdominal o fiebre, según afirma un informe del Comité Científico de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN).

El proceso de pasteurización consiste en el incremento de temperatura de un producto alimenticio en estado líquido hasta un nivel algo inferior al necesario para su ebullición. A continuación, el producto es enfriado con gran rapidez. De este modo se logra eliminar los microorganismos como bacterias, protozoos o mohos sin modificar las características del alimento.

Hay grupos que se consideran más vulnerables ante este riegso, como son los niños, los ancianos, las personas con el sistema inmunitario deprimido y las embarazadas, que pueden contraer listeriosis o listeria, enfermedad cuyos síntomas son fiebre y escalofríos, dolor de cabeza, malestar estomacal, diarrea y vómitos, dolor muscular, cuello rígido, confusión y pérdida de equilibrio.

"El consumo de leche sin pasteurizar puede ocasionar graves enfermedades debido a su contenido en microorganismos peligrosos que presentan riesgos importantes para la salud", ha advertido la nutricionista de Blua de Sanitas, Eva María Bautista.

La experta ha recordado que organismos sanitarios y científicos oficiales también se han pronunciado al respecto de este tema. En el caso de las embarazadas, el jefe de Ginecología del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela de Madrid, Ignacio Cristóbal, ha concretado que "durante el primer trimestre de embarazo la infección por listeria puede provocar abortos espontáneos. A medida que el embarazo llega al tercer trimestre, la madre corre mayores riesgos".

Según el especialista de Sanitas, "la listeriosis también puede provocar partos prematuros, nacimientos de bebés con bajo peso o la muerte de bebés. Además, los fetos que contraen una infección tardía pueden desarrollar una amplia gama de problemas de salud, incluidos capacidad mental disminuida, parálisis, crisis epilépticas, ceguera o trastornos cerebrales, cardíacos o renales. En los recién nacidos, la listeriosis puede provocar infecciones sanguíneas y meningitis".