Cómo mantener el peso en Navidad

Navidad cena
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Publicado 11/12/2017 13:18:20CET

MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

Durante las fiestas navideñas son muchas las personas que se preguntan qué pueden hacer para no llegar a enero con unos kilos de más. Son momentos para el disfrute y la diversión, pero que exigen tener un control para que no originen un problema de peso y de salud.

Elena de la Fuente, nutricionista del Hospital Quirónsalud San José, señala que lo primero que debemos preguntarnos es ¿qué queremos conseguir estas navidades?. Debemos tener en mente un objetivo asequible y realista, fijar expectativas muy altas solo conseguirá que nos frustremos. Un buen propósito es mantener lo obtenido hasta el momento.

En lugar de centrarnos solo en los días de fiesta, debemos fijar la atención en todas las comidas restantes durante estas fechas. Los compromisos con amigos, compañeros de trabajo o familiares serán los momentos en los que tendremos que tener cuidado para no activar el piloto automático, porque esas quedadas de más son las que pueden desequilibrar la balanza, advierte la doctora.

La especialista recomienda incorporar las siguientes pautas para disfrutar de una Navidad más saludable y cumplir con el objetivo de mantener el peso:

1.- La Navidad no empieza el 15 de diciembre con la cena de empresa y acaba el 6 de enero con el roscón de Reyes. Las fiestas o días de celebración han de ser puntuales. Además de las tradicionales cenas de Nochebuena y Nochevieja y las comidas de Navidad y de Año Nuevo podemos tener algún evento más, pero no un mes entero de excesos.

2.- En muchos hogares es tradición cocinar gran cantidad de comida y consumir las sobras los días posteriores. Esto es un error, ya que el exceso no solo lo estaremos haciendo el día de la celebración en cuestión, sino también los días sucesivos. Así que lo mejor es intentar cocinar solo la cantidad que se va a consumir ese día, y si sobra algo, repartirla entre los invitados.

3.- Esto es aplicable también a los dulces, pues no es cuestión de tener la bandeja de turrones, polvorones o mazapanes en exposición todo el mes . Si eres goloso, tendrás que luchar todos los días con la tentación y, ya se sabe, la mejor manera de no caer en la tentación es no tenerla a nuestro alcance.

4.- Escoge unos entrantes ligeros (marisco, ensaladas, verduras o sopa de marisco). Es habitual que la mesa esté llena de platos con diferentes aperitivos. En este caso, en lugar de comer directamente de las bandejas, pues al final se pierde la noción de cuánto hemos comido y llegamos al plato principal casi sin hambre, es preferible servir lo que vayamos a consumir en un plato y evitar repetir.

5.- Como platos principales es más recomendable escoger pescado a carne y dentro de las carnes decantarnos por aquellas más magras, como el pavo o el pollo. Pero si es tradición preparar cordero o cochinillo, disfruta de esos platos típicos controlando la cantidad.

6.- Es aconsejable que las guarniciones no sean muy contundentes. Podemos preparar, en sustitución de las patatas fritas, patata cocida, asada o en puré, verduras al horno o a la plancha o ensaladas. En cuanto al pan, procura servirte un trozo pequeño para acompañar la comida y evita mojarlo en salsas o untar de mantequilla.

7.- Se ha de tener en cuenta la bebida que acompaña los platos. Las bebidas alcohólicas dan calorías vacías, es decir, mucha cantidad de energía y poco o ningún aporte nutricional. Debemos tener especial cuidado con aquellas de alta graduación alcohólica y combinados que, además del alcohol, tienen gran cantidad de azúcar.

8.- En la hora del postre, ¿por qué no preparar uno diferente con una base de fruta como alternativa saludable para no acabar con malestar después del banquete? Carpaccio de piña con zumo de naranja y canela, brocheta de frutas con cobertura de cacao, manzana asada con canela o peras al vino son buenas opciones.

9.- Uno de los mayores errores que se suele cometer es llegar a la mesa con hambre. Respeta las comidas anteriores y procura, además, consumir alguna pieza de fruta y beber un vaso de agua previamente para tener una sensación de plenitud cómoda. De esta forma controlarás más las cantidades, comerás más despacio, disfrutarás más y podrás hacer elecciones más saludables y con conciencia y no tanto con la vista.

10.- Es importante retomar la rutina durante los días posteriores. No es necesario ni recomendable que se restrinja la ingesta, ni eliminar grupos de alimentos con el fin de compensar. Lo más sensato es continuar con los hábitos nutricionales.

11.- Practicar ejercicio es la mejor forma de compensar los excesos. Ayuda a mantener el equilibrio y que lo que se ha comido y bebido durante estos días no tenga un impacto negativo en el peso.

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