Estudio español

Las grasas insaturadas reducen la resistencia a la insulina

Frutos secos
PIXABAY
Publicado 10/10/2016 13:08:05CET

VALENCIA, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Hospital Clínico de Valencia han demostrado en un estudio que la ingesta de los ácidos grasos insaturados, como los que se encuentran en el aceite de oliva y frutos secos, producen una reducción progresiva de los niveles plasmáticos de glucosa e insulina, con una reducción del estado de resistencia a la insulina y de los niveles de estrés oxidativo, e inducen cambios beneficiosos postprandiales (estado del metabolismo tras la absorción de los alimentos).

Según ha detallado la Generalitat en un comunicado, este trabajo se ha publicado recientemente en la prestigiosa revista internacional 'Plos One' y ha sido desarrollado por el Grupo de Investigación de Riesgo Cardiometabólico de Incliva y por el Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico.

El estado postprandial constituye el estado metabólico habitual en el que se encuentra el ser humano a lo largo del día, al producirse una superposición de los productos absorbidos en las distintas comidas diarias, y se manifiesta de dos a cuatro horas después de la ingesta de alimentos. Durante este período hay diferentes aumentos en la concentración de la glucosa en la sangre, aminoácidos y triglicéridos.

La investigación realizada tenía como objetivo evaluar el efecto de una sobrecarga oral grasa rica en ácidos grasos insaturados sobre diferentes parámetros metabólicos como la glucosa, la insulina y los lípidos, así como el estrés oxidativo tanto en sujetos sanos como en pacientes con obesidad abdominal.

El médico adjunto en el Servicio de Endocrinología del Hospital Clínico de Valencia, el doctor Sergio Martínez-Hervás, ha explicado que el estudio se realizó con la participación de 40 voluntarios; 20 de ellos eran sujetos control y los otros 20 pacientes con obesidad abdominal. Tras un ayuno de 12 horas, se realizó una ingesta de un preparado comercial rico en ácidos grasos insaturados (50 g/m2 de superficie corporal).

"Al analizar su sangre observamos un incremento significativo de los triglicéridos plasmáticos, alcanzando un pico máximo a las 4 horas y una posterior reducción de los mismos. Sin embargo, tanto en los sujetos sanos como en los pacientes, y contrariamente a lo que inicialmente esperábamos, se produce una reducción progresiva de los niveles plasmáticos de glucosa e insulina, con una reducción del estado de resistencia a la insulina y de los niveles de estrés oxidativo", ha indicado.

A juicio del doctor, la principal conclusión del trabajo es que "los ácidos grasos insaturados inducen cambios beneficiosos a nivel metabólico tras la ingesta que podrían hacer cambiar las recomendaciones dietéticas actuales a los sujetos con obesidad y/o diabetes, dado que se les recomienda una ingesta pobre en grasa".

Sin embargo, "no se trata de abusar ahora de las grasas insaturadas, ya que su aporte calórico sigue siendo importante, pero podemos ser más flexibles en cuanto a su consumo", ha matizado.

OBESIDAD Y ALTERACIONES METABÓLICAS

La obesidad es uno de los principales problemas de salud en los países desarrollados. En España, la Sociedad Española de Endocrinología calcula que 39,3% de la población de entre 25 y 64 años padece sobrepeso y un 21,6% es obesa.

Esta enfermedad se asocia con el desarrollo de alteraciones metabólicas y con un incremento de los niveles de estrés oxidativo, tanto en ayunas como tras la ingesta. En las últimas décadas, los hábitos alimentarios han cambiado de forma que la mayor parte del tiempo permanecemos en estado postprandial.

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