¿Cómo evitar un aumento del "colesterol malo"?

Colesterol
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Publicado 07/05/2018 11:52:57CET

MADRID, 7 May. (EUROPA PRESS) -

Las grasas saturadas, entre las cuales se encuentra la de palma, al igual que las de origen animal, como "la mantequilla o la presente en las carnes rojas, son las culpables del incremento de colesterol malo (LDL), que dispara de forma alarmante el riesgo de sufrir un infarto o un ictus", según el doctor Victor Girbés, cardiólogo del Hospital Vithas Nisa Valencia al Mar.

Para reducir el riesgo de sufrir un accidente cardiovascular grave "no sólo es necesario bajar el colesterol malo"; también es necesario subir el bueno (HDL), pues este "ejerce una labor de limpieza de las arterias fundamental para preservar su salud; el ejercicio físico es imprescindible para subirlo", asegura el doctor José Luis Colomer, cardiólogo del Hospital Vithas Nisa Aguas Vivas.

Un nivel óptimo de HDL daría como resultado niveles por debajo de 3,5 al dividir la cifra total de colesterol entre la de HDL, ha continuado el especialista. En este sentido, hay que "apuntar que la grasa de palma no tiene un efecto nocivo en el colesterol bueno, mientras que otras grasas, especialmente las grasas trans, sí lo tienen".

Además, el primer efecto de los ácidos grasos trans es aumentar los niveles de colesterol total, "sobre todo del colesterol LDL mientras que disminuye el colesterol HDL". En comparación con el consumo de cantidades iguales de calorías provenientes de grasas saturadas y grasas insaturadas, el consumo de ácidos grasos trans provoca casi el doble de cantidad de LDL.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), un consumo mayor de 1 gramo al día de grasa trans produce un aumento de la rigidez de la arteria carótida. Curiosamente, este mismo efecto se observa con el consumo de grasa saturada pero en cantidades superiores a 10 gramos al día.

Es decir, la grasa trans "tiene el mismo efecto sobre la pared arterial que las grasa saturada, pero a mucha menor cantidad de consumo". Así pues, son este tipo de grasas "las que conviene evitar a toda costa". En algunos países, como Noruega o Suecia, su utilización en alimentos procesados está marcada con colores fluorescentes en el etiquetado para alertar a la sociedad del peligro que supone su consumo, han recordado desde Hospitales Vithas Nisa.

¿DONDE SE ENCUENTRAN LAS GRASAS TRANS?

Las grasas trans están especialmente presentes en productos procesados. Los alimentos horneados como galletas, bollería industrial, alimentos precocinados, 'snacks' y los fritos como patatas fritas, maíz, y otros aperitivos, junto con los helados, cremas y batidos son los alimentos que contienen grasas trans en mayor cantidad, han recordado desde la entidad.

"Escasamente presentes de forma natural en la alimentación, las grasas trans utilizan ácidos grasos saturados, que se manipulan en orden a obtener grasas que se tardan más en enranciar, soportan mejor altas temperaturas y, en general, conservan mejor los alimentos", han recordado desde la entidad.

Además, "resultan sensiblemente más baratas que las grasas saturadas animales, que, aunque también saturadas, están presentes en la cadena alimentaria de forma natural y no afectan al colesterol bueno".

En las etiquetas de productos alimentarios, las grasas trans son fácilmente reconocibles como "grasas hidrogenadas" o "parcialmente hidrogenadas".

Por todo ello, desde la entidad han recordado que una dieta sana se basa en el consumo de productos frescos, consumidos de forma variada, y cocinados de forma tradicional, así como que la práctica de deporte "es la mejor forma junto con una dieta sana de reducir los niveles de colesterol".