Estudio en ratones

Esta dieta puede proteger a tu cerebro del envejecimiento

Dieta baja en grasas
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Publicado 13/03/2018 7:59:45CET

   MADRID, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Una dieta baja en grasas en combinación con un consumo calórico limitado previene la activación de las células inmunes del cerebro, llamada microglía, en ratones que envejecen, según amuestra una investigación publicada este lunes en 'Frontiers in Molecular Neuroscience'. El estudio también encontró que el ejercicio es significativamente menos efectivo que la restricción calórica para prevenir estos cambios relacionados con la edad.

   "La obesidad y el envejecimiento prevalecen y aumentan en las sociedades de todo el mundo, pero las consecuencias para el sistema nervioso central no se comprenden bien", dice el autor principal del trabajo, Bart Eggen, investigador del Centro Médico Universitario de Groningen, Países Bajos. "Determinamos si una dieta alta en grasa o baja en grasa, en combinación con ejercicio y restricción alimenticia, afectaba a la microglía durante el envejecimiento en ratones", relata.

La microglía son células cerebrales que ayudan a mantener la integridad y el funcionamiento normal del tejido cerebral. La disfunción de estas células, como puede ocurrir en la enfermedad, está relacionada con trastornos del neurodesarrollo y afecciones neurodegenerativas. El envejecimiento también se vincula con la inflamación provocada por la microglía en regiones específicas del cerebro, pero no está claro si la dieta o el estilo de vida pueden influir en este proceso.

   Eggen y sus colaboradores analizaron el impacto de las dietas altas y bajas en grasas sobre la inflamación y los marcadores microgliales en una región específica del cerebro, el hipotálamo, de ratones de seis meses de edad. Evaluaron además el efecto de las dietas bajas en grasa o altas en la microglía de ratones de 2 años, que también recibieron un régimen de ejercicio de por vida o dietas restringidas de por vida (una reducción del 40 por ciento en calorías).

PREVENCIÓN DE LA ACTIVACIÓN INFLAMATORIA DE LAS CÉLULAS CEREBRALES

   "La activación inflamatoria de la microglía inducida por el envejecimiento solo pudo prevenirse cuando se alimentó a los ratones con una dieta baja en grasas en combinación con una ingesta calórica limitada --dice Eggen--. Una dieta baja en grasas per se no fue suficiente para prevenir estos cambios".

   Los investigadores también encontraron que el ejercicio fue significativamente menos efectivo que la restricción calórica para prevenir estos cambios, aunque el trabajo de otros ha demostrado que el ejercicio se asocia con la reducción del riesgo de otras enfermedades.

   Eggen señala que aún se necesita mucho más trabajo para comprender el significado de estos hallazgos. En su estudio, a los roedores solo se les dio un tipo de dieta a lo largo de sus vidas. No está claro cómo el cambio entre las dietas alteraría estos resultados, por ejemplo, si cambiar a una alimentación baja en grasas podría deshacer las consecuencias negativas de una dieta alta en grasas y sin restricciones. También se necesitan más estudios para determinar cómo estos cambios corresponden al rendimiento cognitivo de los ratones.

   "Sin embargo, estos datos muestran que, en ratones, el contenido de grasa de una dieta es un parámetro importante en términos de los efectos perjudiciales del envejecimiento en el cerebro, igual que la ingesta calórica", dice Eggen. "Solo cuando el contenido de grasa y la ingesta calórica son limitados, pueden evitarse los cambios inducidos por el envejecimiento en la microglía", concluye.

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