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El consumo de ácidos grasos omega-3 y omega-6, ¿puede influir en los resultados del lupus?

Salmón
PIXABAY
Publicado 08/11/2017 7:11:44CET

   MADRID, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -

   Una elevada ingesta de ácidos grasos omega 3 se asocia con una mejor calidad del sueño y una disminución de los síntomas depresivos en pacientes con lupus, entre otros resultados informados por los pacientes, según los hallazgos de una investigación presentados esta semana en la Reunión Anual ACR/ARHP del Colegio Americano de Reumatología, que se celebra este año en San Diego, California, Estados Unidos.

   El lupus es una enfermedad autoinmune inflamatoria crónica (a largo plazo) en la que un desencadenante desconocido hace que el sistema inmune del cuerpo ataque sus propios tejidos sanos. El tipo más común de lupus es el lupus eritematoso sistémico (LES), una enfermedad compleja y de múltiples síntomas que puede causar inflamación, dolor y daño en varias partes del cuerpo. Aunque cualquier persona puede desarrollar lupus, se produce entre 9 y 10 veces más a menudo en las mujeres que en los hombres, y es entre 2 y 3 veces más común entre las mujeres de color.

   Los ácidos grasos omega tienen un efecto sobre la inflamación en el cuerpo, con ácidos grasos omega-3 que generalmente actúan como un antiinflamatorio y ácidos grasos omega-6 actuando como un proinflamatorio. Las dietas occidentales a menudo son mucho más altas en ácidos grasos omega-6 y se sospecha que contribuyen a enfermedades crónicas.

   Pequeños estudios han demostrado una relación entre los suplementos de omega-3 y la reducción de la actividad de la enfermedad en pacientes con lupus. Investigadores de la Universidad de Michigan en Ann Arbor, Estados Unidos, examinaron su impacto en los resultados informados por los pacientes (PRO). Realizaron un estudio transversal basado en la población para buscar una posible asociación entre la ingesta dietética de ácidos grasos omega-3 y omega-6 y PRO en pacientes con lupus. Se utilizaron datos del programa 'Michigan Lupus Epidemiology & Surveillance' (MILES).

INGERIR MÁS OMEGA-3 Y MENOS OMEGA-6

   "Se cree que las dietas occidentales contribuyen a un aumento en las personas con enfermedades crónicas incluyendo enfermedades autoinmunes. Muchos estudios pequeños encontraron que la suplementación con omega-3 se asoció con una mejoría en la actividad de la enfermedad en pacientes con LES, pero ningún estudio ha analizado la exposición a omega-3 a través de la dieta o su impacto en PROs", subraya Prae Charoenwoodhipong, estudiante de posgrado en el Departamento de Ciencias de la Nutrición de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Michigan en Ann Arbor.

   "Además, muy pocos estudios han analizado el impacto de omega-6, un ácido graso inflamatorio que es muy común en las dietas de Estados Unidos. Según los reumatólogos con los que he trabajado, los pacientes con LES siempre preguntan qué podrían hacer con los suplementos o su dieta para ayudar a mejorar su salud".

   El programa MILES incluye casos de pacientes con LES del sureste de Michigan. Los investigadores recogieron datos sobre la ingesta dietética de ácidos grasos omega al inicio utilizando preguntas del Cuestionario sobre la Historia de la Dieta del Instituto Nacional del Cáncer.

   Los pacientes aportaron datos mediante el cuestionario de actividad lúdica sistémica (SLAQ), la encuesta saludable RAND 36, la escala de fibromialgia (FM), la alteración del sueño PROMIS (forma abreviada 8b) y la depresión PROMIS. Los autores también hicieron ajustes por las co-variables como la edad, el sexo, la raza, la ingesta de energía y el índice de masa corporal en su análisis de la asociación entre los ácidos grasos omega-3 y omega-6 y los resultados informados por los pacientes.

   Para el estudio, 456 de los 462 pacientes con LES inscritos en el programa completaron los cuestionarios dietéticos al inicio del estudio. De estos, 425 eran mujeres, 207 eran negros, y la edad media de los participantes era 52,9 años. Después de controlar las co-variables, descubrieron que el aumento de la ratio omega-6 a omega-3 en la dieta se asociaba con la actividad de la enfermedad del LES.

   La ingesta de ácidos grasos omega-3 también se vinculó significativamente con una mejor calidad del sueño y tendió a disminuir significativamente los síntomas depresivos y la presencia de fibromialgia comórbida. Los investigadores no observaron ninguna relación entre la ingesta de ácidos grasos y las medidas generales de calidad de vida relacionadas con la salud.

   "Muchos pacientes de LES sufren de síntomas como sueño deficiente, fatiga y depresión --subraya Charoenwoodhipong--. Aunque los tratamientos actuales han sido maravillosos para tratar el dolor, no hemos podido ofrecer terapias que realmente ayuden con estos otros síntomas. Comer más alimentos ricos en omega-3 y evitar muchos alimentos con alto contenido de omega-6 podría ser una intervención de baja toxicidad que esté fácilmente disponible para que los pacientes con LES aborden estos síntomas".

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