¿Por qué comemos compulsivamente?

Atracón, comer, nevera, bulimia
VALYISKAYA SVETLANA
Publicado 26/05/2017 7:15:44CET

   MADRID, 26 May. (EUROPA PRESS) -

   Cuando comer compulsivamente se convierte mal hábito de alimentación los psicólogos afirman que el problema es de 'hambre' emocional, señalando directamente a múltiples factores como la situación social, el manejo del estrés, las emociones negativas o los estados subdepresivos por los que pasa una persona.

Pero, ¿cuál es el mecanismo fisiológico que nos impulsa a darnos un atracón? Investigadores han identificado un subgrupo de neuronas en el cerebro del ratón que, después de la activación, inmediatamente incitan a comer compulsivamente. Además, la estimulación repetida de estas neuronas a lo largo del tiempo hizo que los ratones aumentaran de peso.

   La zona incierta (ZI) es una parte relativamente poco estudiada del cerebro. Los pacientes que reciben estimulación profunda del cerebro en el subtálamo, que incluye el ZI, para el tratamiento de desórdenes del movimiento pueden exhibir características de comer mediante atracones.

   Para explorar este fenómeno con mayor detalle, Xiaobing Zhang y Anthony N. van den Pol, de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, etiquetaron optogenéticamente neuronas GABA en el ZI de ratones y vieron que estimular las neuronas GABA de ZI con axones que se extienden hacia el tálamo paraventricular (PVT) provocó una ingesta inmediata de atracones, sólo dos o tres segundos después de la estimulación.

A los diez minutos de la estimulación continua de GABA en ZI, los ratones consumían rápidamente el 35 por ciento de su almacén diario de alimentos ricos en grasa, destinados a que se comieran durante un periodo de 24 horas. Los investigadores también encontraron que la grelina, una hormona que indica un estado de energía reducida en el intestino, excita las neuronas GABA de la ZI.

   Al estimular el subgrupo de las neuronas en ZI durante cinco minutos cada tres horas durante un periodo de dos semanas, los ratones aumentaron significativamente su ingesta de alimentos y subieron de peso. Sin embargo, una vez finalizada la fotoestimulación, los roedores mostraron una ingesta de alimento significativamente reducida en comparación con la de los controles.

   Por último, los investigadores encontraron que la estimulación de los axones excitatorios desde el núcleo parasubtalámico al PVT o la estimulación directa de las neuronas de glutamato en la PVT reduce la ingesta de alimentos.

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