Carne asada o a la parrilla, así puede afectar a tu presión arterial

Parrilla, barbacoa
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Publicado 23/03/2018 8:33:31CET

   MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El consumo regular de carne de res, pollo o pescado a la parrilla o bien hecha puede aumentar el riesgo de desarrollar presión arterial alta, según una investigación preliminar presentada en las Sesiones Científicas de Estilo de Vida y Salud Cardiovascular/Epidemiología y Prevención 2018 de la Asociación Americana del Corazón.

   Los investigadores analizaron los métodos de cocción y el desarrollo de la presión arterial alta en personas que regularmente comían carne de res, aves de corral o pescado: 32.925 mujeres que participaron en el Estudio de Salud de las Enfermeras; 53.852 mujeres que participaron en el II Estudio de Salud de las Enfermeras; y 17.104 hombres en el Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud.

   Se recopiló información detallada sobre la cocción en cada uno de estos estudios a largo plazo. Ninguno de los participantes tenía presión arterial alta, diabetes, enfermedad cardiaca o cáncer cuando se inscribieron, pero 37.123 personas desarrollaron presión arterial alta durante un seguimiento promedio de 12-16 años.

   Entre los participantes que informaron haber consumido al menos dos porciones de carne roja, pollo o pescado a la semana, el análisis reveló que el riesgo de desarrollar hipertensión arterial era un 17 por ciento más alto en aquellos que tomaban carne de res, pollo o pescado asada o a la parrilla más de 15 veces al mes, en comparación con menos de cuatro veces al mes.

   El riesgo de hipertensión arterial era un 15 por ciento más alto en aquellos que prefieren la comida bien hecha, en comparación con aquellos que prefieren las carnes más crudas y un 17 por ciento más alto en aquellos que se estima consumieron los niveles más altos de aminas aromáticas heterocíclicas (HAA), sustancias químicas formadas cuando la proteína de la carne está carbonizada o expuesta a altas temperaturas, en comparación con aquellas que tienen la ingesta más baja.

ESTRÉS OXIDATIVO, INFLAMACIÓN Y RESISTENCIA A LA INSULINA

   Los investigadores notaron que la relación entre la temperatura de cocción, el método, la cocción y la presión arterial alta era independiente de la cantidad o tipo de alimento consumido. "Los productos químicos producidos al cocinar carnes a altas temperaturas inducen estrés oxidativo, inflamación y resistencia a la insulina en estudios con animales, y estas vías también pueden conducir a un riesgo elevado de desarrollar presión arterial alta", explica el autor principal el estudio, Gang Liu, investigador postdoctoral en el Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública TH Chan de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos.

   El estrés oxidativo, la inflamación y la resistencia a la insulina afectan al revestimiento interno de los vasos sanguíneos y están asociados con el desarrollo de aterosclerosis, el proceso de la enfermedad que subyace a la enfermedad cardiaca y hace que las arterias se estrechen.

   Es importante señalar que este estudio identifica una tendencia, pero no prueba causa y efecto. Además, los hallazgos son limitados porque los datos provienen de cuestionarios que no incluyen ciertos tipos de carnes (como el cerdo y el cordero) y ciertos métodos de cocción (como guisar y freír). Debido a que los participantes eran todos profesionales de la salud y en su mayoría caucásicos, los resultados pueden no generalizarse a otros grupos.

   "Nuestros hallazgos sugieren que puede ayudar a reducir el riesgo de presión arterial alta no comer alimentos bien cocidos y evitar el uso de métodos de cocción a fuego abierto y/o de alta temperatura, como asar a la parrilla", dice Liu, cuyo trabajo fue financiado por el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de Estados Unidos.

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