¿Cuándo hay que empezar a darlos?

¿Qué aportan los cereales a los bebés?

Niño comiendo, cereales, desayuno, bebé
PIXABAY - Archivo
Publicado 20/06/2018 13:38:30CET

MADRID, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

El intestino del bebé no presenta una completa madurez en el momento del nacimiento, sino que se sigue desarrollando durante las primeras etapas de la vida, por lo que la introducción a la alimentación complementaria es un momento crucial en su desarrollo.

De hecho, según un informe elaborado por KPMG para Danone Early Life Nutrition, los aspectos relacionados con la alimentación del bebé son una de las principales preocupaciones de los padres y madres españoles. Ejemplo de ello es que, en esta categoría, la pregunta '¿Qué aportan los cereales para bebés?' es la más buscada en Internet, solo por detrás de cuestiones relacionadas con la lactancia materna.

La Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátricas (ESPGHAN, por sus siglas en inglés) señala el rango de edad óptimo para iniciar la alimentación complementaria e introducir cualquier alimento sólido o líquido que no sea leche materna o fórmula adaptada habitualmente es entre los seis y los 24 meses de edad (lo que dependerá del tipo de alimento a introducir).

No obstante, la alimentación complementaria no debe comenzar antes de los cuatro meses ni más tarde de los seis meses, siempre según el ritmo de crecimiento del lactante. En este sentido, y siguiendo las recomendaciones de la ESPGHAN, durante el primer año los cereales se añadirán a la fórmula láctea que esté tomando.

Asimismo, tal y como la propia asociación ha señalado, los cereales con gluten no deben introducirse antes de los cuatro meses de vida, aunque tampoco existen evidencias de que sea preciso postergarlos más allá de los seis meses.

Los cereales sin gluten en forma de papilla son fácilmente asimilados por su aparato digestivo, además de ser una enorme fuente de nutrientes esenciales, como vitaminas y minerales. Además, los sabores suaves y delicados de cereales como el arroz, así como sus texturas más lisas y uniformes, facilitan el cambio de la leche a la introducción de nuevas sabores y texturas alimenticias.

Por otro lado, hasta los seis meses aproximadamente no se recomienda introducir cereales con gluten, con texturas más densas y rugosas, para reducir el riesgo de enfermedad celiaca, diabetes y alergia al trigo según la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP) y siempre siguiendo la recomendación del profesional médico correspondiente.

A los seis meses el bebé empieza a probar también más sabores, gracias a la gran variedad de cereales disponibles y a la introducción de frutas y verduras en la dieta.

CUATRO CONSEJOS PARA INTRODUCIR LA ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA

1. Ambiente relajado y en familia. El momento de alimentarnos es también un momento social y una oportunidad para juntarse toda la familia entonces, ¿por qué no hacer que tu bebé también participe en estos encuentros? Para ello, las comidas deben realizarse en un ambiente relajado, sin distracciones como la televisión y sin prisas.

2. En la mesa de los mayores. No solo es recomendable que participe en el momento de la comida familiar, sino también acercar su trona a la mesa con el resto para que pueda imitar y socializar con los mayores.

3. Actitud positiva. Comer es agradable, por lo que si queremos que nuestro bebé aprenda a disfrutar de esta actividad aprovecharemos en los que esté contento. A la vez, introducir la alimentación complementaria es una fase que también precisa de dosis de paciencia extra por parte de los mayores, por lo que mantener una actitud positiva y no tirar la toalla son dos imprescindibles para superar esta nueva etapa con éxito.

4. Platos y utensilios divertidos. Unos platos y utensilios para comer de colores vistosos y con dibujos llamarán su atención y harán la experiencia todavía más divertida, además de estimular su percepción visual.

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