Requisitos para acceder a un tratamiento de reproducción asistida por el SNS

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CEDIDA
Publicado 17/08/2018 14:07:37CET

MADRID, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

Las mujeres españolas cada vez tienen hijos más tarde, lo que implica que a medida que el tiempo avanza, los problemas para concebir van aumentando. Se debe, principalmente, al deterioro de la calidad de los óvulos, aunque la edad de los hombres tambien influye en la calidad y cantidad de los espermatozoides.

El 70 por ciento de las españolas mayores de 35 años no tiene hijos, según revela un estudio de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF). Paralelamente, España es el país más activo de la Unión Europea en Reproducción Asistida, según los últimos datos de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE, por sus siglas en inglés), con 119.875 ciclos de tratamiento en 2015.

La Organización Mundial de la Salud define las técnicas de reproducción asistida como "todos los tratamientos o procedimientos que incluyen la manipulación tanto de ovocitos como de espermatozoides o embriones humanos para el establecimiento de un embarazo".

"Incluye, pero no está limitado sólo a, la fecundación 'in vitro' y la transferencia de embriones, la transferencia intratubárica de gametos, la transferencia intratubárica de cigotos, la transferencia intratubárica de embriones, la criopreservación de ovocitos y embriones, la donación de ovocitos y embriones, y el útero surrogado. No incluye inseminación asistida artificial usando espermatozoides ni de la pareja ni de un donante", continúa la institución.

La falta de estabilidad económica, además de ser el factor principal para retrasar el momento de tener un bebé, según declararon el 50 por ciento de las españolas en una encuesta de WOOM, también hace que someterse a un tratamiento de estas características en una clínica privada tampoco pueda ser opción para muchas familias.

Por ello, la única alternativa que muchas parejas tienen para poder acceder a un tratamiento de reproducción asistida es hacerlo a través del Sistema Nacional de Salud. Sin embargo, los recursos económicos limitados de la sanidad pública española obligan a establecer unos requisitos obligatorios para poder acceder a los mismos, según recuerda WOOM.

REQUISITOS PARA UN TRATAMIENTO DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA

- La edad límite para los tratamientos. Desde el momento en el que se inicia el tratamiento, la edad límite para las mujeres son los 40 años, mientras que para los hombres son los 55.

Hay que tener en cuenta que en muchas comunidades las listas de espera son muy largas, pudiendo ir desde 6 meses hasta 2 años, lo que lleva a que muchas mujeres y hombres sobrepasen el límite de edad cuando van a iniciar el tratamiento.

- Problemas para concebir. Es necesario que exista una incapacidad para lograrlo. Por ello, antes de comenzar cualquier tratamiento, la pareja debe someterse a diversas pruebas de fertilidad.

- Hijos en común. No se ofrecen tratamientos por la sanidad pública a parejas que ya tengan hijos en común, excepto si ese hijo o hijos padecen alguna enfermedad crónica grave o si sólo uno de los miembros de la pareja tiene descendencia.

En esos casos se suele realizar una valoración específica de la situación y será el hospital quien tenga la última palabra. Por otro lado, tampoco se ofrece tratamiento a aquellas mujeres que se hayan ligado las trompas por propia voluntad y quieran revertir la intervención.

- Uso del esperma. Si se desaconseja la utilización del esperma del cónyuge por motivos médicos se puede recurrir a muestras seminales de bancos de semen de donante privados.

El procedimiento dependerá del centro en concreto. Asimismo, en algunos casos, se permite congelar el esperma del cónyuge. Esto suele ser importante cuando el esperma está en perfecto estado, pero el hombre necesita someterse a algún tratamiento que pueda alterar la producción de espermatozoides, generalmente debido a motivos oncológicos.

- Número de ciclos. La manera de recibir un ciclo depende en muchos casos de los centros. En algunos casos, si con el primer ciclo no se consigue el embarazo, la mujer debe volver a la lista de espera, sin embargo en otros centros de sanidad pública se hacen los ciclos seguidos.

En caso de no tener éxito en ninguno, no se le permite volver a acceder a los tratamientos de fertilidad o reproducción asistida a través de la Seguridad Social, como tampoco se le permite someterse a más si se logra una vez el embarazo. El número de ciclos suele variar dependiendo de cada comunidad autónoma, pero en general es un de máximo tres ciclos en fecundación in vitro, cuatro intentos para inseminación artificial con semen conyugal, y seis si es de donante.

- Enfermedades en los pacientes. Tener VIH, hepatitis C o cualquier otra enfermedad grave con posibilidad de ser hereditaria también es un obstáculo a la hora de someterse a un tratamiento de fertilidad en la sanidad pública, y depende mucho de la comunidad autónoma.

Estos pacientes serán derivados a centros con laboratorios preparados que lo incluyan en la cartera de servicios para que cumplan las especificaciones de cada paciente.

- Pruebas especiales. Hay ciertas pruebas que la mayoría de los centros de la Seguridad Social no cubren, como la ovodonación en el tratamiento de fecundación in vitro o el diagnóstico genético preimplantacional, debido a su elevado coste.

Asimismo son pocos los centros que ofrecen la vitrificación de ovocitos, que quedan reservados exclusivamente para aquellas mujeres que necesitan preservar su fertilidad por motivos médicos, como someterse a quimioterapia o radioterapia.

Finalmente no todos los centros de la Seguridad Social pueden realizar vitrificación embrionaria y algunos tienen que recurrir a la congelación lenta como técnica para preservar embriones.