OMS, Unicef y OIT defienden la lactancia materna en el trabajo

Una madre con su bebé en periodo de lactancia
EUROPA PRESS/JUNTA DE ANDALUCÍA
Publicado 14/01/2016 14:48:17CET

MADRID, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Organización Mundial de la Salud (OMS), Unicef y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) defienden la lactancia materna en el trabajo, una actividad que quiso reivindicar este miércoles 13 de enero la diputada de Podemos, Carolina Bescansa, al llevar a su bebé de seis meses a la sesión de constitución de la Cámara.

La OMS y Unicef dedicaron precisamente la semana dedicada cada año a la lactancia materna, que se celebra en el mes de agosto, a promoverla en el ámbito laboral. El director ejecutivo de Unicef, Anthony Lake, y la directora general de la OMS, Margaret Chan, firmaron un comunicado conjunto con el lema 'Lactancia materna y Trabajo -¡Hagamos que funcione!

En él, ponían el foco en lo que se puede hacer para ayudar a "millones de madres trabajadoras a que puedan dar a sus bebés el mejor comienzo posible en su vida, apoyando políticas más fuertes que promuevan la lactancia materna en los lugares de trabajo".

"Sabemos que la lactancia materna ayuda a los niños a sobrevivir y desarrollarse, permitiéndoles resistir infecciones, proporcionándoles nutrientes críticos para el desarrollo temprano de sus cerebros y cuerpos, y fortaleciendo el lazo entre las madres y sus bebés. Y los beneficios de la lactancia materna duran toda la vida", recalcaban.

Asimismo, recordaban que un estudio reciente de Lancet mostró que los niños que habían sido amamantados al menos durante un año pudieron permanecer en la escuela más tiempo, tuvieron mejores resultados en las pruebas de inteligencia, y tuvieron mayores ingresos siendo adultos que aquellos que sólo recibieron lactancia materna durante un mes.

Sin embargo, según lamentaba, sólo un 38% de los niños en el mundo reciben lactancia materna exclusiva, recomendada durante los seis primeros meses de vida. Por ello, la Asamblea Mundial de la Salud ha establecido el objetivo global de aumentar las tasas de lactancia materna exclusiva para niños menores de seis meses al menos al 50 por ciento en 2025.

Por ello, instaban a los gobiernos a liderar el cambio haciendo de la lactancia materna una "prioridad política" en los planes de desarrollo nacional, aumentando los recursos para los programas que apoyan la lactancia, y trabajando con las comunidades y familias para promover los beneficios de la lactancia materna.

"Pero deberíamos hacer aún más para superar el obstáculo que previene potencialmente a millones de mujeres de dar el pecho: las políticas en los lugares de trabajo que no apoyan el derecho de las madres trabajadoras a amamantar a sus bebés en el trabajo", exigían.

Según datos de la ONU, de las aproximadamente 830 millones de mujeres trabajadoras en el mundo, la mayoría no se beneficia de políticas en los lugares de trabajo que apoyen a las madres que dan el pecho. Y esta cifra no incluye a mujeres que trabajan informalmente, de forma estacional o con trabajo a tiempo parcial, o a las mujeres en los países más pobres.

"Esto no es solo una pérdida para las madres trabajadoras y sus bebés. También es una pérdida para los empleadores. Las madres trabajadoras con beneficios adecuados a la maternidad, como un lugar de trabajo que apoye la lactancia, tienen mayor satisfacción con su trabajo y mayor lealtad hacia quien las emplea. Los niños que han recibido lactancia materna enferman con menos frecuencia, con lo cual sus madres también faltan menos a su trabajo. Estos efectos contribuyen a una mayor productividad, beneficiando básicamente a las empresas y economías a las que contribuyen", relataban.

Por ello, recordaban que también la Organización Internacional del Trabajo ha adoptado tres Convenciones para establecer medidas protectoras para las mujeres embarazadas y futuras madres, que incluyen el derecho a continuar con la lactancia materna y promover opciones factibles para las mujeres que están fuera del trabajo formal.

A nivel mundial, 67 países han ratificado al menos una de las tres Convenciones que protegen la maternidad. "Más gobiernos deberían unirse a este movimiento creciente y actuar para implementar estas importantes protecciones", añadían.

"Sabemos que la lactancia materna mejora la vida de millones de niños y básicamente beneficia a las familias, comunidades y a las sociedades. Nuestro reto ahora es hacer que la lactancia materna también funcione en los lugares de trabajo. Juntos podemos ayudar a las mujeres trabajadoras a dar el pecho y obtener los beneficios para ellas mismas, para sus niños y para la salud y el bienestar de las futuras generaciones", concluían.

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