Esto es lo que debes hacer para evitar que las olas de calor afecten a tu embarazo

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Publicado 16/08/2018 13:29:04CET

MADRID, 16 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los niños, las personas mayores de 65 años, los que padecen patologías como enfermedades cardiovasculares o diabetes, los que toman determinados fármacos, como antidepresivos, los que tienen exceso o falta de peso y los trabajadores que realizan su labor al aire libre constituyen los principales grupos de riesgo de sufrir un golpe de calor, según especifica el Ministerio de Sanidad.

También las embarazadas entran en este grupo de población sensible a los efectos de las altas temperaturas que suceden en verano y un golpe de calor puede tener complicaciones materno-fetales graves. "El motivo de estar incluidas en este grupo de riesgo es que las embarazadas tienen sometido su sistema cardiovascular a una sobrecarga", ha explicado el ginecólogo del Hospital La Milagrosa de Madrid, el doctor Juan Luna.

El motivo de la sobrecarga del sistema cardiovascular hay que buscarlo en que las embarazadas "tienen un mayor volumen de sangre, un ritmo cardíaco aumentado, más retención de líquidos y una ganancia de peso propia inherente al embarazo", ha completado el doctor Luna.

Por ello, es de vital importancia que las embarazadas tomen precauciones ante las olas de calor para minimizar los efectos de las mismas.

- Evitar la exposición al sol.

- Evitar salir a la calle en las horas de máxima temperatura.

- Aunque el ejercicio físico moderado está recomendado durante la gestación, como aconseja la Fundación Española del Corazón, se recomienda no realizar ningún tipo de ejercicio físico, ni el más leve, en las horas de máxima temperatura.

- Vigilar muy bien el nivel de hidratación. "El consumo de líquidos debe estar entre dos y tres litros al día. No es necesario que sea sólo agua, pueden tomarse también zumos de frutas, infusiones y refrescos sin gas y sin cafeína", ha indicado el doctor Luna.

- Evitar las comidas hipercalóricas y muy copiosas, ya que suponen un sobreesfuerzo a la hora de realizar la digestión. Por lo tanto, lo recomendable es comer entre cinco y seis veces al día pero en pequeñas cantidades.

"Tomar alimentos de fácil digestión y con gran cantidad de líquido en su composición", ha resumido el doctor Luna. "Por ejemplo, las frutas y las verduras son ricas en líquidos: sandía, melón, pepino, tomate, etc., tienen un porcentaje de líquido de entre el 80 y el 90 por ciento", ha indicado el experto.

- Además, las carnes y pescados que se ingieran se prefieren no grasos, como el pollo, el pavo, la merluza, los lenguados o los gallos, y su preparación se prefiere a la plancha.

El doctor del Hopital La Milagrosa también ha explicado que "cuanto más alimentos fríos se ingeran mejor, ya que ayudarán, de una forma muy fácil, a que las embarazadas mantengan una temperatura corporal idónea".

- Por último, se aconseja que la mujer gestante utilice ropa fresca, de tejidos como el algodón ligero o el lino, sea holgada y facilite la transpiración.

SÍNTOMAS DE UN GOLPE DE CALOR EN UNA EMBARAZADA

En cuanto a los síntomas de un golpe de calor en una embarazada, destacan la subida de la temperatura corporal o la presencia de febrícula; la piel rojiza sin motivo y la subida de la frecuencia cardíaca con palpitaciones o taquicardia.

Por otro lado, también pueden observarse sequedad en la piel y las mucosas, principalmente en la boca y la nariz, una disminución en la frecuencia de la micción, dolor de cabeza o mareo y naúseas o vómitos.

Si se observan estos síntomas, el Ministerio de Sanidad indica que hay que llamar a urgencias y, mientras se espera, hay que enfriar el cuerpo en una habitación oscura, poner paños de agua fría sobre el cuerpo o darse un baño o ducha fría. "Sin ayuda médica urgente, un golpe de calor puede ser fatal", avisa.