El 50% de las embarazadas en España no alcanza el consumo recomendado de ácido fólico, calcio, hierro, vitamina D y yodo

Mujer embarazada
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Publicado 23/05/2018 15:02:45CET

MADRID, 23 May. (EUROPA PRESS) -

El 50 por ciento de las embarazadas en España no alcanza el consumo recomendado de ácido fólico, calcio, hierro, vitamina D y yodo, según se desprende del informe 'La leche como vehículo de salud en situaciones fisiológicas especiales: mujer gestante', elaborado por presidente de la Fundación Española de la Nutrición (FEN), Gregorio Varela Moreiras; el presidente de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT), Ángel Gil; y la secretaria general de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), María Jesús Cancelo.

Además, y aunque existe un exceso de grasa en la dieta de más del 70 por ciento de las mujeres que esperan un hijo, en más del 50 por ciento de los casos la ingesta de ácidos grasos Omega-3 se encuentra por debajo de las recomendaciones actuales.

Y es que, durante el periodo de gestación, al igual que en los de preconcepción y lactancia, las necesidades de energía y nutrientes de la futura madre son mayores que las de una mujer no gestante. Un hecho que, tal y como han recordado los expertos, "no significa" que la embarazada deba comer por dos, sino que sus requerimientos nutricionales son distintos y que es especialmente importante darles respuesta para garantizar su bienestar y, sobre todo, un correcto desarrollo del feto.

En este marco, el informe recuerda que durante el embarazo es esencial llevar a cabo una dieta completa, variada y equilibrada, que incluya todos los grupos de alimentos, sin abusar de ninguno ni suprimirlo, salvo que sea necesario por otras condiciones de salud que así lo exijan. "No existen alimentos buenos o malos en el periodo de gestación o de lactancia, sino que lo fundamental es alcanzar un equilibrio dietético para asegurar la salud de la mujer y del futuro bebé", ha dicho Varela-Moreiras.

En este sentido, los expertos han aconsejado distribuir las ingestas en cinco o seis comidas y no saltarse ninguna de ellas (especialmente el desayuno); adecuar el volumen de las ingestas al grado de actividad física, eliminando las comidas copiosas; incluir diariamente una pieza de fruta con alto contenido en vitamina C y una ración de verduras crudas; y lavar las verduras y frutas minuciosamente y consumir la carne bien hecha, para evitar infecciones que puedan afectar al feto.

Asimismo, las embarazadas deben evitar el consumo de carnes crudas o poco cocinadas; incrementar el consumo de alimentos ricos en fibra: legumbres, fruta, hortalizas y cereales integrales; consumir pescado azul, escogiendo especies de pequeño tamaño, por su alto contenido en ácidos grasos Omega-3; reducir el consumo de sal (utilizar sal yodada) y moderar el de bebidas con cafeína (menos de 200 mg/día) y teína; e incrementar el consumo diario de líquidos (entre 2 y 2,5 L), preferentemente agua volumen de y realizar la ingesta sobre todo durante las comidas.

Ahora bien, según diversos estudios, más del 45 por ciento de las futuras madres no alcanza la ingesta recomendada de frutas y verduras, siete de cada diez no llegan al consumo aconsejado de cereales y legumbres y se observa un claro predominio de la carne en su dieta, de forma que solo un 51 por ciento de las embarazadas afirman que consumen pescado.

En cuanto a la leche y los productos lácteos, si bien se toman a diario, sólo el 50 por ciento de las embarazadas cumple con la recomendación de ingerir tres raciones al día. Estos desequilibrios en la dieta se traducen en ingestas inadecuadas de nutrientes que son clave durante el embarazo y la lactancia. De hecho, según los últimos datos, una de cada dos embarazadas no ingiere la cantidad recomendada de ácido fólico, yodo, calcio, hierro y vitamina D y solo el 50 por ciento cumple con la ingesta de ácidos grasos Omega-3.

LECHE Y LÁCTEOS, VEHÍCULO ÓPTIMO DE SALUD EN EL EMBARAZO

"La leche y los lácteos tienen un papel muy relevante en la dieta de las embarazadas, ya que aportan proteína de alta calidad nutricional, calcio, vitamina D y vitaminas del grupo B, entre otros nutrientes. Su consumo no sólo mejora el estado nutricional de la mujer gestante, sino que también tiene efectos beneficiosos sobre el crecimiento fetal y el peso al nacer y sobre algunos marcadores de salud, tanto en las madres como en sus hijos", ha añadido el profesor Gil.

La utilización de suplementos nutricionales es la manera tradicional de tratar de asegurar la ingesta apropiada de algunos micronutrientes cuyos requerimientos son elevados en la mujer gestante.

Esta revisión, además, pone de manifiesto que la leche puede ser un vehículo óptimo y más natural para desarrollar alimentos fortificados que ayuden a asegurar la ingesta de estos nutrientes claves, que tienen efectos beneficiosos sobre el crecimiento fetal y sobre la salud de la madre y del futuro bebé.

La leche, por sus características físico-químicas y por su facilidad y frecuencia de consumo, es un vehículo ideal para el enriquecimiento y la fortificación de la dieta con determinados nutrientes, como el calcio, la vitamina D o los ácidos grasos Omega-3.

En el mencionado informe se ha llevado a cabo una revisión sobre el papel de los lácteos durante el embarazo, llegando a la conclusión de que el consumo de lácteos convencionales mejora el estado nutricional de la mujer gestante y tiene también efectos beneficiosos sobre el crecimiento fetal y sobre algunos marcadores de salud, tanto en las madres como en sus hijos.

Además, los estudios con lácteos fortificados y enriquecidos muestran beneficios en la salud ósea de la madre y de su hijo, y parece que podrían tener también un impacto positivo en el desarrollo visual y cognitivo del niño.

Con todo ello, los autores han asegurado que una alimentación apropiada es fundamental para el correcto desarrollo de la gestación y para la salud presente y futura de la madre y del bebé. Por ello, han subrayado la importancia de que la mujer embarazada esté bien informada sobre la dieta que más se adecue a su estado ya que, además, dicha información le ayudará a desterrar muchos falsos mitos que existen sobre la alimentación durante el embarazo.

En esta etapa las necesidades nutricionales y energéticas son mayores, por lo que el seguimiento de una dieta variada y equilibrada, junto con unos hábitos de vida saludables es, si cabe, más importante que en otras etapas de la vida.

"Los suplementos nutricionales y los alimentos fortificados o enriquecidos, siempre bajo la supervisión de un profesional sanitario, pueden ser de utilidad para alcanzar las ingestas aumentadas de determinados nutrientes fundamentales para el desarrollo presente y futuro del niño, así como para el mantenimiento de la salud de la madre", ha zanjado la doctora Cancelo.