La fragilidad de los mayores eleva el riesgo de delirio tras una cirugía

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SANITAS MAYORES
Publicado 26/02/2018 13:02:34CET

NUEVA YORK, 26 Feb. (Reuters/EP) -

Investigadores del St. Michael's Hospital y la Universidad de Toronto, en Canadá, han descubierto que las personas mayores que se someten a una cirugía no urgente son más propensas a experimentar episodios de delirio cuando están débiles o presentan algún síntoma de fragilidad.

Así se desprende de los resultados de una investigación publicada en la revista 'Journal of General Internal Medicine', basada en la revisión de 41 estudios con un total de 9.384 pacientes de más de 60 años que se sometieron a una cirugía no urgente.

En general, aproximadamente uno de cada seis pacientes (19%)experimentó síntomas de delirio como confusión, paranoia y agresión después de la cirugía. Pero los pacientes con síntomas previos de fragilidad tenían aproximadamente cuatro veces más probabilidades de desarrollar delirio que el resto de participantes.

"Es comprensible que cuando el cuerpo de un adulto mayor se enfrenta a una situación importante de estrés, como una cirugía, le cueste recuperarse más cuando tiene otras enfermedades", ha reconocido Jennifer Watt, geriatra que ha liderado este trabajo.

El estudio determinó que las tasas de delirio fueron más elevadas después de cirugías cardíacas y generales, así como entre pacientes mayores de 80 años.

Además, las personas tenían más riesgo de delirio después de la cirugía cuando habían experimentado episodios previos, ya que en esos casos el riesgo se multiplicaba por seis. Y factores como fumar, tener demencia y el uso de medicamentos psiquiátricos también se asociaron con un riesgo más elevado.

En cambio, los pacientes que contaban con la compañía habitual de su pareja, amigos o un cuidador tras la cirugía tenían un 31 por ciento menos de probabilidades de experimentar delirio tras la cirugía, ya que su presencia les ayuda a aliviar el estrés posterior.

El riesgo de esos delirios, detallan los autores, es que estos pacientes también tienen más probabilidades de morir, sufren complicaciones postoperatorias graves o estancias hospitalarias más largas.

Los autores reconocen que una limitación del análisis es que la mayoría de los estudios pequeños incluidos en esta revisión no eran experimentos controlados diseñados para estudiar bien qué factores podrían causar el delirio en cada caso.

Pero aún así, añaden, los resultados ofrecen una nueva evidencia que debería servir a los médicos a evaluar los factores de riesgo del delirio antes de la cirugía, a fin de poder minimizar el riesgo, ha añadido la doctora Elise Levinoff, geriatra de la Universidad de Montreal que no participó en el estudio.