Estudio en ratones

El ejercicio puede reducir la progresión de la degeneración de la retina

Actualizado 07/10/2014 2:58:17 CET

MADRID, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -

El ejercicio aeróbico moderado ayuda a conservar la estructura y función de las células nerviosas de la retina tras sufrir daños, según un estudio realizado en animales y publicado en la edición de este miércoles de 'The Journal of Neuroscience'. Los hallazgos sugieren que el ejercicio puede frenar la progresión de enfermedades degenerativas de la retina.

La degeneración macular relacionada con la edad, una de las principales causas de ceguera en los ancianos, es causada por la muerte de las células nerviosas sensibles a la luz en la retina llamadas fotorreceptores. Aunque varios estudios en animales y humanos apuntan a los efectos protectores del ejercicio en enfermedades neurodegenerativas o lesiones, se sabe menos acerca de cómo el ejercicio afecta la visión.

Machelle Pardue y sus colegas Eric Lawson y Jeffrey H. Boatright, del Centro de Mayores de Atlanta para la Rehabilitación Neurocognitiva y Visual y de la Universidad de Emory, en Atlanta, Georgia, Estados Unidos, pusieron a ratones a correr una cinta dos semanas antes y después de exponerlos a luz brillante, que causa degeneración de la retina. Los investigadores vieron que el entrenamiento conservó los fotorreceptores y la función de las células de la retina en los roedores.

"Éste es el primer informe de que simplemente el ejercicio tiene un efecto directo sobre la salud de la retina y la visión", destaca Pardue. "Esta investigación podría algún día conducir a diseñar regímenes de ejercicios personalizados o terapias de combinación en el tratamiento de enfermedades que causan ceguera", adelanta esta investigadora.

En este estudio, los científicos entrenaron a los ratones para que corrieran en una cinta durante una hora al día, cinco días por semana, a lo largo de dos semanas. Después de que los animales fueron expuestos a luz brillante tóxica, realizaron ejercicio durante otras dos semanas más, de forma que aquellos que corrieron en la cinta perdieron sólo la mitad del número de células fotorreceptoras que los animales que pasaron el mismo tiempo en una cinta parada.

Además, las células de la retina de los roedores que hicieron ejercicio eran más sensibles a la luz y tenían niveles más altos de una proteína llamada factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), que estudios anteriores han relacionado con los efectos beneficiosos del ejercicio. Cuando los científicos bloquearon los receptores de BDNF en los ratones ejercitados, hallaron que la función de su retina era tan pobre como en los ratones inactivos, eliminando eficazmente los efectos protectores del ejercicio aeróbico.

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