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Estudio Sanitas Mayores

Culpa, principal motivo por el que se retrasa el ingreso de un mayor en una residencia

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Foto: GETTY//LIGHTHAUNTER
Actualizado 29/11/2016 17:33:20 CET

   MADRID, 29 Nov. (EUROPA PRESS) -

   El 40 por ciento de familiares de un mayor dependiente retrasan su ingreso en una residencia al sentir que le están abandonando y el 62 por ciento porque cree que su familiar preferiría estar en casa, según ha mostrado un estudio realizado por Sanitas Mayores sobre la comunicación entre residentes, familiares y centros.

   "Al principio tienes miedo por desconocimiento. Pero mi madre necesitaba cuidados médicos y de enfermería, y estaba cansada de cuidadores en casa que cuando se complican las cosas se van. No sabía lo que era la carga del cuidador hasta que sufrí una depresión y mi hermano y yo tomamos la decisión de ingresar a nuestra madre", según ha explicado Mercedes, cuya madre padece Alzheimer desde hace diez años.

   En este sentido, el jefe de Gestión Asistencial de Sanitas Mayores, David Curto, ha comentado que el ingreso de un familiar es una medida necesaria cuando el cuidador doméstico no puede asumir toda la responsabilidad. Es, por tanto, una decisión positiva tanto para el residente como para su entorno, aunque suponga "importantes implicaciones emocionales" y se suela posponer, en muchos casos, hasta que la situación es insostenible.

   Así ocurrió en el caso de Francisco, su madre, Teresa, ingresó en Sanitas Residencial El Palmeral hace un par de años. "Yo vivía con ella y llegó un momento el que la situación se me hacía insostenible física y psicológicamente, era incapaz de cuidarla como se merecía. Ella ha sido una madre ejemplar y merece lo mejor", ha narrado Francisco.

EL 97% QUIERE RECIBIR MÁS INFORMACIÓN POR PARTE DE LAS RESIDENCIAS

   Asimismo, según datos del estudio de Sanitas Mayores, más del 97 por ciento de los familiares manifiesta la importancia de aumentar la información recibida por parte de las residencias para mitigar la sensación de culpa por cesar el cuidado doméstico.

   "Aumentar la comunicación con las familias contribuye al proceso de asumir que el cuidado institucionalizado es necesario tanto para el residente como para el entorno en muchas ocasiones", ha recalcado el doctor David Curto.

   En este sentido, los expertos han comentado que la información constante y fluida sobre aspectos como la salud, la medicación y la alimentación de los residentes son datos que ayudan a hacer que el cuidador continúe sintiéndose parte del proceso de cuidado aun cuando su ser querido se encuentra en un centro residencial.

   Además, según la encuesta de Sanitas Mayores, un 33,6 por ciento de los encuestados manifiesta que, en caso de ingreso, desearía visitar al familiar una vez al día para mantener el compromiso de cuidado, mientras que cuatro de cada diez visitarían al familiar más de una vez a la semana. Las causas principales que impedirían cumplir con esta frecuencia son la falta de tiempo, los problemas de desplazamiento y el estado físico o anímico del mayor.

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