En España se producen cada año unas 210.000 fracturas

Uno de cada cuatro ancianos que se fracturan la cadera fallece a lo largo del primer año

Actualizado 06/10/2014 21:25:36 CET

BILBAO, 12 May. (EUROPA PRESS) -

El 24 por ciento de los ancianos que sufren una rotura de cadera mueren a lo largo del primer año y el 20 por ciento de los que eran autónomos para caminar antes de la fractura precisan un ingreso en residencia, según los datos ofrecidos en el VII Congreso de la Sociedad Navarra de Geriatría y Gerontología que se celebra conjuntamente con el XIII Congreso de la Asociación Vasca de Geriatría y Gerontología (Zahartzaroa), en Bilbao.

En España se producen cada año unas 210.000 fracturas, de las que 40.000 son de cadera, y de éstas el 70 por ciento son una segunda fractura. Se calcula que para 2025, en paralelo con el envejecimiento de la población, el número de fracturas anuales ascenderá hasta las 286.000, de las que 60.000 serán de cadera.

Los datos han sido ofrecidos por el doctor Vincenzo Malafarina, médico geriatra del Hospital San Juan de Dios de Pamplona, quien ha resaltado además que la osteoporosis es una enfermedad muchas veces asintomática y, además, una importante carga económica para el sistema sanitario español, pues genera unos costes superiores a los 1.300 millones de euros en el primer año de convalecencia, y de 1.055 millones de euros por la consiguiente discapacidad.

Para los agentes implicados en la atención a los mayores resulta en comparación "alarmante que el gasto para la prevención de las complicaciones de una enfermedad que afecta tanto a la calidad de vida y la independencia de las personas mayores sólo sea de 414 millones de euros, y que sólo el 14,6% del coste total dependa de los fármacos para la prevención".

Como el riesgo de caerse se duplica en aquellos que ya han tenido una caída, lo primero que familias, cuidadores y el propio paciente tienen que hacer es prevenir una nueva caída.

En primer lugar deben eliminar las barreras físicas que puedan llevar a caer, como las mesillas, las alfombrillas que pueden resbalar o los trastos tirados por el suelo.

"Hay que vigilar que el tipo de medicamentos que toma la persona no sea el causante de un posible desvanecimiento o caída, como puede ocurrir con los tranquilizantes, los hipnoinductores (somníferos) o aquellos que bajan la tensión", ha advertido Malafarina.

Otro de los factores preventivos, por su capacidad para fortalecer los músculos y proteger mejor así a los huesos, es el desarrollo de algún tipo de actividad física, así como mantener un estilo de vida saludable. La eliminación del hábito del tabaco y la limitación del consumo del alcohol se muestran también fundamentales para prevenir las recaídas.

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