Ansiedad, un factor de riesgo para desarrollar demencia

Ansiedad, depresión, hombre
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Publicado 03/05/2018 11:48:35CET

MADRID, 3 May. (EUROPA PRESS) -

Las personas de mediana edad con ansiedad moderada o severa pueden tener un mayor riesgo de demencia en etapas posteriores de la vida, según sugiere un análisis dirigido por University College de Londres (UCL, por sus siglas en inglés), investigadores de la Universidad de Southampton, y publicada en la revista 'BMJ Open'.

"Si la reducción de la ansiedad en la mediana edad daría lugar a un menor riesgo de demencia sigue siendo una pregunta abierta", han señalado los investigadores.

Los investigadores han analizado las bases de datos de distintos estudios para buscar estudios sobre la asociación entre la ansiedad de la mediana edad, de manera aislada o combinada con la depresión, y el desarrollo de la demencia. Así, los resultados han puesto de manifiesto que solo cuatro de más de 35.00 estudios cumplieron con estos criterios, pero involucraron a un total de casi 30.000 personas.

Todos los estudios representaron una gama de factores demográficos, físicos y psicológicos, y se encontraron una asociación entre la ansiedad moderada a severa y la demencia futura, con una brecha de al menos 10 años entre los diagnósticos.

Debido a que el diseño del estudio "difería tanto, no se pudo realizar un análisis conjunto de los datos, pero todos los estudios fueron de alta calidad, lo que fortaleció los hallazgos", han explicado los investigadores.

Los resultados respaldan las pruebas que apuntan a un vínculo entre la ansiedad y el riesgo de deterioro cognitivo leve, y "dan peso" a la asociación conocida entre depresión y demencia, continúan.

Una respuesta al estrés anormal, que es típica de la ansiedad moderada a grave, puede acelerar el envejecimiento de las células cerebrales y los cambios degenerativos en el sistema nervioso central, por lo que aumenta la vulnerabilidad a la demencia, han comentado.

"Las terapias no farmacológicas, incluidas las terapias de conversación y las intervenciones basadas en la atención plena y las prácticas de meditación, que se sabe que reducen la ansiedad en la mediana edad, podrían tener un efecto reductor de riesgo, aunque esto todavía no se ha investigado a fondo", han advertido los investigadores.

Sin embargo, han sugerido que "dada la prevalencia de la ansiedad, puede valer la pena que los médicos la consideren como un factor de riesgo para la demencia y la depresión".