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Tres años de inmunoterapia puede "suprimir" la fiebre del heno

Jeringuilla, Inyección
FLICKR/ANDRES RUEDA
Publicado 15/02/2017 8:40:32CET

   MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Los pacientes afectados por la fiebre del heno podrían reducir notablemente los síntomas durante varios años después de un tratamiento de tres años, pero no después de dos años de tratamiento, según un equipo de científicos. Investigaciones anteriores han demostrado que un tipo de inmunoterapia que expone a los pacientes a cantidades crecientes de polen de hierba con el tiempo es una forma eficaz de reducir los síntomas graves a largo plazo.

   Pero en un nuevo estudio, publicado este martes en la revista 'JAMA', investigadores del Imperial College de Londres, en Reino Unido, han encontrado que un curso de dos años de tratamiento no es suficiente para lograr efectos duraderos, reforzando los hallazgos anteriores de que se necesita más tiempo tomando la medicación para obtener un beneficio duradero. La investigación fue financiada por la Red de Inmunología de la Tolerancia, con el apoyo del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses.

   "Tratar a los pacientes durante tres años aporta una gran mejora en su fiebre del heno durante varios años después", destaca el director del estudio, Stephen Durham, jefe de Alergia e Inmunología Clínica en el Instituto Nacional de Corazón y Pulmón en Imperial y director de los Servicios de Alergia en el 'Royal Brompton Hospital', en Londres. "Exponer a la gente al polen de pastos de esta manera es un tratamiento muy efectivo para las personas que realmente tienen fiebre del heno debilitante", subraya.

   La fiebre del heno, o la rinitis alérgica estacional, afecta a hasta una de cada cuatro personas en Reino Unido, provocando a los enfermos estornudos, nariz que gotea y picazón en los ojos, todo lo cual puede afectar el trabajo, la escuela y el ocio durante los meses de verano, cuando la cantidad de polen es más elevada. En la mayoría de los casos en Reino Unido, el culpable es el polen de hierba, que el cuerpo reconoce como un invasor, por lo que lanza una respuesta inmune.

   Existen varios medicamentos de venta sin receta, como los aerosoles nasales y las pastillas antihistamínicas, pero los pacientes con síntomas más severos pueden recibir tratamiento de inmunoterapia, utilizando un enfoque similar al que se ha probado en niños con alergias al cacahuete. Al exponer su sistema inmunológico a los extractos del polen de hierba, ya sea a través de inyecciones o una píldora que contiene el extracto de polen, con el tiempo son capaces de aumentar su resistencia.

DOS AÑOS DE TRATAMIENTO, INSUFICIENTES PARA LA INMUNIDAD A LARGO PLAZO

   Los investigadores evaluaron la efectividad de dos inmunoterapias prescritas por el Sistema Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) que usan extracto de polen de hierba: una inyección y una píldora que se coloca bajo la lengua, en el 'Royal Brompton Hospital' de Londres. Los investigadores decidieron ver si un tratamiento de dos años podría lograr los mismos beneficios a largo plazo para los pacientes como se ve con tres años de inmunoterapia, lo que podría reducir los cosos clínicos.

   El estudio fue un ensayo doble ciego, controlado con placebo en el que 106 pacientes fueron asignados al azar a uno de los tres grupos de tratamiento: inyección, tabletas y placebo. Los pacientes tenían fiebre de heno de moderada a severa y se les administró el tratamiento oral diario, las inyecciones semanales durante 15 semanas seguidas de refuerzos mensuales o un placebo. Un total de 92 pacientes completaron el estudio.

   Después de un curso de dos años de tratamiento, los resultados mostraron que ambas terapias eran eficaces para abordar los síntomas, con mejoras dramáticas en la calidad de vida de los pacientes. Sin embargo, un año después de que los pacientes habían dejado de tomar el medicamento, los efectos no eran mejores que el grupo placebo.

   "La fiebre del heno causa un importante deterioro del sueño, el trabajo y el rendimiento escolar y las actividades de ocio durante lo que para la mayoría de nosotros es la mejor época del año", afirma el profesor Durham. "La mayoría de las personas responden a los antihistamínicos habituales y aerosoles nasales, aunque hay una parte que no responde adecuadamente o que tiene efectos secundarios inaceptables del tratamiento", añade.

   "Este estudio muestra que aunque ambos tratamientos de inmunoterapia fueron altamente efectivos, dos años de tratamiento son insuficientes para mantener los beneficios a largo plazo. Los médicos y los pacientes deben seguir las pautas internacionales que recomiendan un mínimo de tres años de tratamiento", subraya el profesor Durham.

   Estudios anteriores publicados por investigadores de Imperial han demostrado los beneficios a largo plazo de las inyecciones de inmunoterapia y las pastillas para la fiebre del heno severa, los cuales persisten por lo menos entre dos y tres años después de que el tratamiento se haya detenido. "Hemos confirmado que ambos tratamientos son eficaces, pero que para obtener los beneficios clínicos a largo plazo después de detener el tratamiento, se debe tomar durante tres años", concluye este experto.

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