A través del proyecto piloto 'Help'

Telefónica desarrolla un sensor que optimiza a distancia el tratamiento de pacientes con Parkinson avanzado

Imagen de una paciente colocándose el sensor del proyecto 'Help' de Telefónica
TELEFÓNICA
Actualizado 11/04/2013 16:22:47 CET

En el proyecto piloto 'Help' participan también el Consorcio Sanitario Garraf y la Universidad Politécnica de Cataluña

MADRID, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

Telefónica, el Consorcio Sanitario Garraf y la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) han desarrollado un sensor que optimiza a distancia el tratamiento de pacientes con Parkinson avanzado, y que ha sido presentado este jueves con motivo de la celebración del Día Internacional de esta enfermedad.

En concreto, este dispositivo, que ha sido probado en seis pacientes españoles y uno israelí, consiste en un sensor del tamaño de un móvil que se adhiere al cuerpo de enfermo de Parkinson mediante un cinturón de neopreno. Éste detecta la cesación de movimiento al caminar por parte del paciente y envía la información a una plataforma que, tras la aprobación de un médico, da la orden de incrementar la dosis de medicación a la bomba subcutánea que tiene implantada.

Además, una vez que el paciente está normalizado, la dosis de fármaco se rebaja a su estado natural. Todo este proceso se produce "en tiempo real" al detectar los síntomas de la enfermedad, lo que demuestra que las comunicaciones móviles pueden cambiar "la forma de tratar el fármaco", indica el coordinador de Innovación del Departamento de 'eHealth' de Telefónica, el doctor Jordi Rovira.

El galeno, que expone que "se ha abierto una vía de comercialización futura de marcapasos para Parkinson", admite que ésta aún debe esperar, ya que son necesarios estudios con mayor cantidad de pacientes. No obstante, subraya que su precio podría rondar "los 500 euros".

Además de incrementar la medicación, el sensor es capaz de reducirla cuando el paciente sufra de diquinesias o exceso de movimiento a causa de estar recibiendo demasiada dosis. Así se ha demostrado en cuatro de los siete pacientes, de los cuales, los obligados a utilizar inyecciones de para evitar "momentos malos", vieron cómo se redujo el número de éstas y los otros incrementaron considerablemente el tiempo sin síntomas.

De esta forma lo explica el geriatra e investigador del Consorcio Sanitario Garraf, el doctor Alejandro Rodríguez, que señala que el resto de pacientes no tuvo buenos resultados con el sensor "por dificultades técnicas". Para él, es importante destacar que, cuando los enfermos han visto incrementada su dosis gracias al aparato, han vuelto a caminar "con fluidez".

EL INCREMENTO Y REDUCCIÓN DE DOSIS NO RESULTA PELIGROSO

El experto, que sostiene que, conforme avanza la enfermedad, los efectos de la medicación son menores, afirma que es en esos momentos cuando se hace necesario este dispositivo. Además, asegura que las dosis "no son peligrosas y no conllevan graves problemas" aunque haya errores, por lo que en el futuro puede no necesitar de la aprobación de un médico.

Algunos de los aspectos por los que aún no se va a comercializar son las dificultades para detectar síntomas cuando el paciente no está en movimiento u otras que se presentan cuando éste viaja en un medio de transporte. Sin embargo, el modelo actual ya presenta otras ventajas, como la posibilidad de saber si el paciente se ha caído, ya que el sensor "detecta movimientos bruscos", indica el investigador de la UPC, el doctor Joan Cabestany.

Éste insiste en el valor de esta innovación, la cual se ha hecho "lo más ligera posible", y expresa que sus algoritmos "están en una fase no consolidada del todo". Sin embargo, asegura que se está en el camino de conseguir "resultados loables".

Para ello, apuesta también por la realización de más estudios, los cuales están en marcha por dos vías. La primera es la creación de una base de datos a partir del registro de un centenar de pacientes en su vida cotidiana, para lo que se contará con una financiación a partes iguales europea y del consorcio.

En cuanto a la segunda, Cabestany explica que el 'Proyecto Momopa' contará con 50 pacientes lo que, unido a la anterior iniciativa, hará que "en un par de años se anuncien avances". Una de las enfermas de Parkinson que ya ha conocido las bondades del sensor es María Cruz García, que confirma que éste le permitió continuar andando cuando se quedaba "clavada".

Este dispositivo del proyecto europeo 'Help', que lidera Telefónica, "me ha cambiado la vida", indica al tiempo que relata que, con él, ha sido capaz de seguir con su rutina diaria.

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