Investigadores israelíes crean un método para crear fármacos con menos efectos secundarios

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Molécula quiral
PALITEL AND NAAMAN
Actualizado 11/05/2018 11:50:53 CET

MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -

Los profesores Yossi Pantiel, de la Universidad Hebrea de Jerusalén (Israel), y Ron Naaman, del Instituto Weizmann de Ciencias (Israel), han publicado un estudio en la revista 'Science' en el que describen una novedosa tecnología para crear medicamentos con menos efectos secundarios negativos.

La clave de esta técnica está en las moléculas quirales, una pareja de compuestos orgánicos o inorgánicos presentes a la vez en el mismo fármaco, pero con consecuencias diferentes. 'Quiral' es un término de origen griego que significa mano, e igual que las manos son imágenes especulares, idénticas pero opuestas, los compuestos orgánicos pueden ser imágenes especulares a nivel molecular: parecen similares, pero no siempre se comportan del mismo modo.

La diferencia entre la parte 'izquierda' y 'derecha' de un fármaco quedó clara con la talidomida: su molécula quiral "derecha" proporciona alivio para las náuseas, mientras que la molécula "izquierda" causa horribles deformidades en los bebés. Aunque es un paso crucial para la seguridad de los medicamentos, la separación de las moléculas quirales en sus componentes es un proceso costoso y exige una estrategia a medida para cada tipo de molécula.

Ahora, después de una década de investigación colaborativa, Paltiel y Naaman han descubierto un método uniforme y genérico que permitirá a las farmacéuticas separar "de forma fácil y económica" las moléculas quirales derechas de las izquierdas.

Su método se basa en imanes. Las moléculas quirales interactúan con el polo magnético y se alinean de forma que las moléculas 'izquierdas' interactúan mejor con un polo del imán y las moléculas 'derecha' con el otro. Esta tecnología permitirá a los fabricantes de productos químicos mantener las moléculas 'buenas' y descartar las 'malas', que producen efectos secundarios nocivos.

"Nuestro hallazgo tiene una gran aplicación práctica", ha explicado el profesor Naaman, quien asegura que esta técnica "marcará el comienzo de una era en los medicamentos, mejores y más seguros, así como plaguicidas con menos impacto para el medio ambiente".