Interacciones entre alimentos y medicamentos

COMIDA Y MEDICAMENTOS
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / IVANSMUK
Publicado 17/09/2017 8:34:34CET

   MADRID, 17 Sep. (EDIZIONES) -

   La comida alimenta al cuerpo. Los medicamentos curan o alivian casi todos los males. No obstante, aunque por lógica deberían trabajar en perfecta armonía, hay veces que se estorban entre sí y, por ejemplo, los fármacos impiden que el cuerpo absorba los nutrientes de la comida, y al revés, los alimentos bloquean los efectos de los medicamentos.

El término médico para describir este fenómeno se conoce como 'efecto adverso', según destaca la experta en nutrición Carol Ann en 'Nutrición para Dummies' (Planeta). Eso sí, recalca que las interacciones entre ambos no tienen por qué ser siempre negativas y, en ocasiones, tomar la pastilla con las comidas reduce los efectos secundarios o potencia la eficacia del principio activo.

   En concreto, señala que los medicamentos y los alimentos siguen el mismo camino: entran en el cuerpo por la boca, después pasan al estómago y al final terminan en los intestinos, que absorben los nutrientes de la comida o el principio activo del fármaco. "Si cualquiera de los dos interfiere en el funcionamiento normal del sistema digestivo, el terreno está abonado para que se produzca un efecto adverso", y señala estos ejemplos:

   .- Reducir de forma drástica el apetito. El caso más conocido, el de las 'anfetaminas' y sus derivados, como la 'fenfluramina' (usada para adelgazar).

   .- Cambiar el sabor o el olor de la comida y volverla desagradable. Un antidepresivo, la 'amitriptilina', deja un sabor bastante desagradable en la boca.

   .- Provocar náuseas, vómitos y diarrea, lo que impide comer con normalidad y retener los nutrientes durante el tiempo suficiente. La 'eritromicina', un antibiótico, sería un claro ejemplo, a su juicio, igual que los medicamentos que se usan en quimioterapia.

   .- Irritar el recubrimiento interno de los intestinos, lo que interfiere con la correcta absorción de los nutrientes. Entre los ejemplo, los medicamentos usados en la quimioterapia contra el cáncer.

   .- Ciertos fármacos alteran la acidez natural del tracto digestivo, lo que reduce su capacidad para absorber los nutrientes. Por ejemplo, el cuerpo absorbe mejor el hierro en un estómago bien ácido. Al tomar antiácidos el nivel de acidez en el estómago baja y con ello su capacidad de absorción del hierro.

   .- La velocidad de paso de los alimentos por el tracto digestivo puede verse afectada por un fármaco, o por otro alimento; así el cuerpo tiene más o menos tiempo para absorber los nutrientes. Por ejemplo, indica que al comer ciruelas o tomar laxantes, la comida se mueve mucho más deprisa por el tracto digestivo, por lo que tiene menos tiempo para absorber el principio activo de un medicamento o los nutrientes de los alimentos.

   .- Es posible que alimentos y medicamentos creen enlaces entre sí que den lugar a compuestos insolubles, que el cuerpo no puede romper ni absorber. En consecuencia, menos nutrientes y menos eficacia del medicamento en cuestión. El ejemplo más conocido, según apunta: el calcio de los lácteos se une al antibiótico 'tetraciclina', y el cuerpo expulsa rápidamente ambos elementos.

   .- Hay medicamentos y alimentos que comparten estructura química similar por lo que, si se consumen juntos, el cuerpo "se hace un lío" y no sabe qué tiene que hacer con cada uno de ellos. Un buen ejemplo, a juicio de Ann, es la 'warfarina', un anticoagulante, y la 'vitamina K', un nutriente que permite la coagulación de la sangre. Tomar este anticoagulante y verduras de hoja verde, ricas en esta vitamina, contrarresta los efectos del medicamento.

   .- Los efectos de los medicamentos pueden verse potenciados o suavizados por la acción de determinados nutrientes. Por ejemplo, la cafeína, el té, o las bebidas de cola reducen los efectos sedantes de los antihistamínicos y de algunos antidepresivos, pero aumentan los efectos excitantes (el nerviosismo, el insomnio, o los temblores) de muchos preparados contra el resfriado, que suelen contener cafeína y algún descongestivo.

   .- Las personas con asma suelen tener dificultades para respirar cerca de una barbacoa. El problema es el humo, que irrita las vías respiratorias, pero también el comer alimentos hechos a la parrilla, con carbón, porque se acelera la eliminación de la 'teofilina', un medicamento bastante común que se utiliza para controlar el asma; "por lo que la combinación de ambos no es buena idea", precisa la experta.

   .- Las bebidas ácidas, como los zumos o refrescos, también suelen ser fuente de problemas. Pueden llegar a neutralizar los efectos de algunos antibióticos, como la eritromicina, la amplicilina y la penicilina.

MEDICAMENTOS QUE REACCIONAN MAL

   Por otro lado, la especialista en nutrición advierte de los "medicamentos que reaccionan mal" y que impiden la absorción normal de los nutrientes presentes en la comida:

   .- Los antiácidos que contienen derivados del aluminio pueden crear enlaces con el mineral fósforo, fundamental para construir tejido óseo. Por ello hay que tener cuidado, advierte, ya que el cuerpo puede eliminar todo el fósforo.

   .- Los medicamentos antiúlcera, como la cimetidina y la ranitidina, pueden dejar a cualquiera hecho polvo. Reducen la acidez del estómago, que absorbe el alcohol de la forma más eficiente. "El resultado es que una cerveza vale por dos", alerta Ann.

   .- Los diuréticos aumentan la frecuencia urinaria, por lo que el potasio se elimina más rápidamente. Para compensar la pérdida los expertos sugieren aumentar el consumo de plátanos, naranjas, espinacas, maíz y tomates en personas que toman diuréticos.

   .- Los anticonceptivos orales disminuyen la absorción del ácido fólico y de la vitamina B12.

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