LA FALTA DE ADHERENCIA ES UN "PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA"

Uno de cada tres españoles no recoge en las farmacias los medicamentos que les prescriben

Actualizado 07/10/2014 2:50:23 CET

MADRID, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -

La falta de cumplimiento de los pacientes a su tratamiento, lo que se conoce como adherencia terapéutica, es un problema frecuente en la práctica clínica y, prueba de ello, es que en España se estima que uno de cada tres pacientes no retira de las farmacias los medicamentos que se le recetan.

"Y uno de cada dos no se va a tomar el medicamento como está prescrito", según ha asegurado el presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), José Luis Poveda, en declaraciones a Europa Press, con motivo de su participación en las IV Jornadas de Excelencia en Farmacia Hospitalaria organizadas por la Fundación Salud 2000.

Este incumplimiento suele ser más frecuente entre los enfermos crónicos, reconoce este experto, y representa un "problema de salud pública" con "importantes repercusiones clínicas". No en vano, es la primera causa de fracaso terapéutico.

Los motivos son diversos y, de hecho, el grado de incumplimiento varía según la enfermedad. No obstante, son factores de riesgo la complejidad del tratamiento, los efectos adversos de la medicación, la existencia de multiprescriptores sin una adecuada coordinación entre ellos y con el paciente, la falta de información del paciente sobre su enfermedad y su tratamiento, el nivel cultural más bajo, la edad avanzada y el coste de la medicación.

"La constante es el paciente crónico, polimedicado y pluripatológico, y normalmente suele pasar más en situaciones en las que dejar de tomar el fármaco no hace que se modifique el curso de la enfermedad a corto plazo", reconoce este experto, lo que hace que el paciente "no lo vea como una necesidad".

Así, suele darse más en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), insuficiencia cardiaca o dislipemias, pero "también en diabéticos insulinodependientes jóvenes, que suelen tener dificultades de adherencia".

Además, este incumplimiento y el consiguiente deterioro de la enfermedad a largo plazo también tiene repercusiones económicas, añade Poveda.

UN MAYOR GASTO SANITARIO A LARGO PLAZO

"La no adherencia a los tratamientos farmacológicos provoca un coste estimado a los gobiernos europeos de 125.000 millones de euros anuales, y contribuye a unas 200.000 muertes prematuras de ciudadanos europeos cada año", asegura. Y en el caso de España, el gasto sería de unos 11.250 millones anuales y unas 18.400 las muertes evitables por esta causa.

Para el presidente de la SEFH y responsable del Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital Universitario La Fe (Valencia), "estos datos deberían hacer reflexionar a las autoridades sanitarias españolas", y pide implementar programas específicos para identificar a los grupos más susceptibles de renunciar a su medicación.

De hecho, aunque admite que es imposible solucionar el problema totalmente, a su juicio "los ahorros potenciales directos e indirectos superan con creces a los derivados de muchas medidas impuestas de contención del gasto".

COPAGO, UN MOTIVO DE INCUMPLIMIENTO TERAPÉUTICO

De hecho, otro factor que podría influir en esta falta de adherencia es la puesta en marcha de un sistema de copago. De hecho, un metaanálisis realizado en otros países avisaba de que esta medida "no favorece" la adherencia, y de hecho aumenta los incumplimientos un 11 por ciento, ha recordado Poveda.

En el caso de España, no obstante, reconoce que no hay datos "consistentes" que apunten a que esta falta de adherencia haya aumentado a raíz del nuevo sistema implantado por el Ministerio de Sanidad en julio de 2012, por el que los pacientes pagan un porcentaje de sus medicinas en función de la renta, tanto si son trabajadores activos como pensionistas. "Nosotros no manejamos estos datos", ha reconocido.

Sí podrán ver qué repercusión tiene en la adherencia terapéutica el copago que Sanidad quiere imponer a aquellos medicamentos que son dispensados en las farmacias de los hospitales a pacientes que no están ingresados, para su uso domiciliario.

De momento, el presidente de la SEFH asegura que "no hay ningún paciente que esté pagando directamente por sus medicamentos en estas farmacias", algo "lógico" ya que la mayoría de las comunidades han rechazado la medida.

"Cuando todos los agentes, tanto las propias comunidades como los profesionales sanitarios, estamos en contra de esta medida, quizá es necesario reevaluarla", ha defendido.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies
FB Twitter