Citalopram

Un antidepresivo puede retrasar la enfermedad de Alzheimer

Actualizado 16/05/2014 16:42:24 CET

MADRID, 16 May. (EUROPA PRESS) -

   Un antidepresivo comúnmente prescrito puede reducir la producción del ingrediente principal de las placas del cerebro de Alzheimer, beta-amiloide, según un nuevo estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis y la Universidad de Pennsylvania, ambas en Estados Unidos. Los resultados, hallados en ratones y personas y que se publican este miércoles en 'Science Translational Medicine', apoyan los análisis preliminares que probaron una variedad de antidepresivos en ratones.

   Las placas cerebrales están vinculadas estrechamente a los problemas de memoria y otros trastornos cognitivos causados por la enfermedad de Alzheimer, por lo que detener la acumulación de placa puede frenar el declive mental causado por la condición. Los científicos descubrieron que el antidepresivo citalopram detiene el crecimiento de las placas en un modelo de ratón con Alzheimer y en adultos jóvenes cognitivamente sanos, una sola dosis del fármaco redujo en un 37 por ciento la producción de beta-amiloide.

   Aunque los resultados son alentadores, los científicos advierten que sería prematuro que la gente tomara antidepresivos exclusivamente para retardar el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. "Los antidepresivos parecen estar reduciendo significativamente la producción de beta-amiloide y eso es emocionante", afirma el autor principal, John Cirrito, profesor asistente de Neurología en la Universidad de Washington.

"Pero aunque los antidepresivos generalmente se toleran bien, tienen riesgos y efectos secundarios. Hasta que no podamos probar más definitivamente que estos medicamentos ayudan a disminuir o detener la enfermedad de Alzheimer en los seres humanos, los riesgos no valen la pena. Todavía hay mucho trabajo por hacer", advierte este experto.

   Beta-amiloide es una proteína producida por la actividad normal del cerebro y cuyos niveles aumentan en el cerebro de pacientes con Alzheimer, haciendo que se amontonen en placas. A veces, las placas también están presentes en los cerebros cognitivamente normales.

   Investigaciones anteriores de Cirrito habían demostrado que la serotonina, un mensajero químico en el cerebro, reduce la producción de beta-amiloide y la primera autora de esos trabajos, Yvette Sheline, también ha relacionado el tratamiento con antidepresivos a disminución de niveles de placa en personas cognitivamente sanas.

   La mayoría de los antidepresivos mantienen la serotonina que circula en el cerebro, por lo que esto llevó a Cirrito y Sheline a preguntarse si los fármacos bloquean el aumento de los niveles de beta-amiloide y hacen más lenta la progresión de la enfermedad de Alzheimer.

   En 2011, probaron varios antidepresivos en ratones jóvenes alterados genéticamente para padecer la enfermedad de Alzheimer a medida que envejecían y, aunque estos roedores todavía no habían desarrollado las placas en el cerebro, los antidepresivos redujeron la producción de beta-amiloide en un promedio del 25 por ciento después de 24 horas.

   En este nuevo estudio, el equipo dio citalopram a ratones de edad avanzada con placas cerebrales. Otro de los investigadores, Jin-Moo Lee, profesor de Neurología, utilizó una técnica llamada imagen de dos fotones para seguir el crecimiento de las placas al Alzheimer en los ratones durante 28 días, de forma que vio que administrar a estos animales el antidepresivo detuvo el crecimiento de las placas existentes y redujo la formación de nuevas placas en un 78 por ciento.

   En un segundo experimento, los científicos dieron una sola dosis de citalopram a 23 personas de entre 18 y 50 años que no estaban cognitivamente deteriorados o deprimidos. Las muestras de líquido cefalorraquídeo tomadas de los participantes durante las siguientes 24 horas mostraron una caída del 37 por ciento en la producción de beta-amiloide.

   Ahora los investigadores tratan de comprender los detalles moleculares de cómo la serotonina afecta a la producción de beta-amiloide en modelos de ratón. "También planeamos estudiar a adultos mayores que sean tratados durante dos semanas con antidepresivos --adelanta Sheline, que ahora trabaja en la Universidad de Pennsylvannia--. Si vemos una caída en los niveles de beta-amiloide en el líquido cefalorraquídeo tras dos semanas, sabremos que esta reducción es sostenible".

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