La ropa con factor de protección, ¿una alternativa saludable?

Niños jugando en la arena de la playa
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / FAMILY VELDMAN
Actualizado 15/08/2018 10:13:15 CET

   MADRID, 15 Ago. (EDIZIONES) -

   La mejor forma de evitar los daños provocados por el sol es no exponerse al mismo. No obstante, vivimos en un país donde la luz del sol es prácticamente omnipresente, por lo que no podemos evitar exponernos a él, con los riesgos que esto puede conllevar si no nos protegemos.

   Desde la Academia Española de Dermatología y Venerología de España (AEDV) sostienen que cada vez existe “una mayor evidencia” de que la mejor forma de protegerse es evitando la luz del sol y usando ropa adecuada para minimizar esa exposición.

   “Los protectores solares constituyen más bien una segunda y no muy buena opción, pero son mejores que nada. El hecho de que el 39% de los que usaban cremas antisolares hubieran sufrido quemaduras, unido a la falta de uso por problemas de alergia, justifican la necesidad de buscar nuevas estrategias en fotoprotección”, añade.

   Por ello, destaca que, “más importante que el protector solar” es llevar a la playa o al campo una gorra o sombrero que nos proteja el cuero cabelludo y la cara, la sombra en toda la cara debe ser uniforme; una camiseta de algodón, preferiblemente de manga larga; unos pantalones y unas gafas de sol.

   “El mensaje de ‘Use ropa adecuada’ se constituirá como protagonista de casi todas las campañas de protección solar en el siglo XXI. La protección con ropa se mide en unidades UPF. Se han realizado múltiples estudios para analizar cuál es la más adecuada, dependiendo de la eficacia de su porosidad, peso, espesor y color”, añade. Así, indica que:

   - La de mayor índice de protección solar es la vaquera de los Lewis 501, con 100 UPF.

   - Las camisetas de algodón protegen 12 UPF (menos que la crema antisolar del 15 SPF), y si están húmedas o mojadas no llegan a 8 UPF.

   - Las medias de lycra sólo tienen un 2 UPF

   -Las prendas de tejido apretado y gruesas de lana o poliéster ofrecen la mejor protección, mientras que el algodón, el lino y el acetato son menos efectivos.

   Es más, la AEDV sostiene que para potenciar el efecto antisolar de la ropa se están inventando cosas muy útiles, como por ejemplo el ‘Cibafast-Cel’, un producto absorbente que aporta un UPF mayor de 40, que se añade al color de la ropa, no produce dermatitis de contacto, y resiste a los lavados.

   También cita al ‘Tinasorb-S’ que produce una absorción de UV muy amplia, que queda impregnada la ropa durante el lavado. “Cuanto mayor es el número de lavados más protección antisolar confiere a la ropa. Con 30 lavados produce un UPF mayor de 30. Este producto se vende ya en Estados Unidos y en España y se añade al jabón de la lavadora. En Japón se ha comercializado ropa tratada con ácido ferúlico que absorbe el 98% de ultravioleta”, añade. Además, indica que algunos fluorescentes ópticos, que transforman el color blanco-amarillento por azul, también tienen efectos de reflexión y de absorción de luz.

INDICADO PARA NIÑOS Y PERSONAS MUY EXPUESTAS AL SOL

   En una entrevista con Infosalus, la jefa del servicio de Dermatología del Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Madrid, la doctora Lidia Trasobares, sí ve adecuado el empleo de ropa con factor de protección porque, según destaca, estas prendas bloquean de forma suficiente la radiación ultravioleta y el índice de quemaduras solares es inexistente cuando se utilizan.

   Además, defiende que se trata de una protección solar que es resistente a los lavados. Por ello, la recomienda en las personas de piel muy blanca que se queman y pelan cada año, para que las empleen junto con sus fotoprotectores solares; así como a los niños pequeños; o bien a aquellas personas que están muy expuestos al sol, durante muchas horas, y no tienen probabilidad de repetir su fotoprotección; así como para personas con antecedentes de cáncer de piel.

   Mientras, Mayte Truchuelo, dermatóloga del Grupo Jaén y también miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) sostiene a Infosalus que la ropa con fotoprotección solar ultravioleta es aconsejable porque es una forma más de protegernos frente a la radiación ultravioleta, que a la larga daña y envejece nuestra piel.