Miedo al dentista: consejos y pasos para perderlo

Dentista, miedo
SANITAS
Publicado 16/08/2018 14:14:05CET

MADRID, 16 Ago. (EUROPA PRESS) -

Casi un 15 por ciento de los encuestados admite no acudir al dentista por miedo, que cuando alcanza niveles exagerados se conoce como odontofobia y se reconoce porque genera síntomas fisiológicos como temblores o sudor, además de provocar alteraciones en el sueño o ansiedad ante una revisión o tratamiento, según el Estudio Sanitas de Salud Bucodental 2017.

Los más comunes son las inyecciones en la boca (63,2%), el dolor (55,7%) y la extracción de dientes (47,7%) las principales razones que suscitan miedo y otros sentimientos desagradables. De hecho más de la mitad de las personas preferirían estar sedados en determinados tratamientos.

Las técnicas de sedación consciente son una buena alternativa para estos casos, aunque "solo cuando la ocasión lo requiere", ha afirmado Manuela Escorial, odontóloga de la Dirección Asistencial de Sanitas Dental.

Sin embargo, este método induce al paciente un estado de "relajación y tranquilidad durante el tiempo que dura el tratamiento", y debe estar dirigida por un profesional que "se encargue de controlar el estado del paciente y adecuar la dosis en función de sus necesidades", han señalado desde Sanitas.

¿CÓMO DESHACERSE DEL MIEDO?

No obstante, "siempre es positivo seguir una serie de pautas de relajación antes de acudir al especialista o durante la propia consulta", por ello desde Sanitas han aconsejado intentar conocer el motivo e identificar estas razones ayuda en gran medida a afrontar el miedo.

Asimismo, han señalado que comentar estos miedos con el dentista es clave para quitar el miedo, pues son profesionales y saben cómo atender a un paciente con este tipo de molestias. De hecho, hay odontólogos especializados en pacientes con odontofobia.

Otro consejo que han sugerido desde la entidad es planificar el momento, primero se debe pedir cita, "cuanto más próxima mejor, esto reduce el tiempo para pensar en el tratamiento"

Por último, hay que estar informado, ya que conocer el paso a paso y las mejoras que vas a notar tras cada actuación también reduce el miedo. La primera consulta suele ser una revisión, no hay razón para tener miedo pero es una buena ocasión para salir informado sobre el tratamiento, las fases y los procedimientos de las próximas citas.

Pero, una vez en la consulta, se debe recordar al odontólogo que tienes miedo. Además, se puede "aprovechar la ocasión para pactar con él una señal que pueda identificar fácilmente si necesitas un descanso".

Durante el tratamiento se puede realizar algún ejercicio de concentración y respiración, o escuchar música que te guste. Si no se desconoce algún ejercicio de respiración, es recomendable utilizar audio guías y concentrarse en los conceptos que se van narrando.

Si después de seguir estos pasos la ansiedad continúa manifestándose antes o durante una consulta odontológica, también se puede recurrir a un psicólogo. En cualquier caso, la odontofobia se puede tratar y debe ser tratada. A largo plazo, el miedo al dentista perjudica la salud bucodental.

"No olvidemos que debemos visitar al dentista al menos dos veces al año aunque no haya ninguna molestia y simplemente como medida de prevención", ha concluido la odontóloga.