Ayunar de manera intermitente no es la mejor solución para adelgazar

Ayuno, comer, plato y cubiertos
GETTY//BOPAV
Publicado 17/10/2017 11:46:08CET

   MADRID, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El ayuno intermitente, dieta consistente en dejar al cuerpo sin alimento entre 12 y 18 horas seguidas o consumir 500 calorías de uno a dos días a la semana, no es la mejor solución para adelgazar, según ha explicado la Directora de la Clínica Feel Good, María Domínguez Amaro. De hecho, más del 70 por ciento de las personas que realizan este ayuno recuperan el peso perdido a medio plazo.

   Este tipo de régimen va en contra de los principales consejos conocidos a la hora de seguir cualquier dieta, como realizar cinco comidas al día con componentes nutricionales adaptados a cada individuo, no dejar pasar más de 4 horas entre cada una de ellas y tener una actividad física controlada.

   "Controlar el metabolismo basal y adaptar la dieta a cada persona según sus condiciones físicas y nivel de sobrepeso es una manera de educar los hábitos alimenticios a largo plazo, más sano que ayunar con todo lo que supone en cuestión de carencias nutricionales para la persona", ha explicado María Domínguez Amaro.

   Por ello, si el objetivo es perder peso, lo óptimo es detectar las necesidades metabólicas individualizadas para cada paciente, desarrollar una actividad física acorde al estado de salud y adaptar el ritmo de vida a una alimentación saludable.

   Sin embargo, aunque el ayuno intermitente no parece ser efectivo en la pérdida de peso, diversos estudios afirman que esta dieta podría tener otros efectos positivos sobre el organismo, entre ellas: aumentar la proteina de la juventud (SIRT3), prolongando así la vida útil; ayudar a mejorar la resistencia a las infecciones; y controlar las enfermedades asociadas al corazón, al reducir los triglicéridos y el perfil lipídico.

   Esta dieta tiene también cierto efecto sobre las células cancerígenas, limitando su avance y haciendo que el crecimiento de éstas sea menor y colaborando a que los efectos de la quimioterapia sean más llevaderos, aumentando ligeramente el metabolismo (aunque un ayuno prologando lo ralentiza).

   "El problema con el ayuno intermitente es que se realiza en la mayor parte de los casos sin control, sin programarlo de manera equilibrada. Y no solo eso, luego no se educa al paciente por lo que al retomar su actividad normal el peso se recupera más rápido que con otras dietas", ha resaltado la doctora Amaro.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies
FB Twitter