El trasplante de heces ya es una realidad en España

Cápsulas de trasplante de heces, trasplante fecal
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Actualizado 23/08/2018 8:42:42 CET

   MADRID, 23 Ago. (EDIZIONES) -

   El trasplante fecal es una técnica médica poco conocida aún pero que puede llegar a salvar vidas. Realmente no es un método de aparición reciente, ya que en el siglo IV, en China, ya se hablaba de la ingesta de suspensión de heces humanas por boca para el tratamiento de la diarrea severa.

   "En los últimos años se está potenciando de manera muy importante en todo el mundo la investigación del microbioma (conjunto de microorganismos del aparato digestivo) y su implicación en diferentes enfermedades", afirma en una entrevista con Infosalus la doctora Begoña González Suárez, portavoz de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD).

   Concretamente, dice que en la infección recurrente por la bacteria 'clostridium difficile', los resultados del tratamiento con trasplante fecal llegan a conseguir tasas de curación próximas al 90%, teniendo una importante repercusión en la vida de estos pacientes.

"Su utilización en otras indicaciones como la enfermedad inflamatoria intestinal, el síndrome metabólico y la encefalopatía hepática, entre otros, está sujeta por el momento a la realización de ensayos clínicos", señala."Su utilización en otras indicaciones como la enfermedad inflamatoria intestinal, el síndrome metabólico y la encefalopatía hepática, entre otros, está sujeta por el momento a la realización de ensayos clínicos", señala.

   Consiste, según explica, en la instilación de material fecal de un donante sano con su microbioma en el tracto gastrointestinal de un paciente. En concreto, existen diferentes vías de administración entre las cuales destacan la vía endoscópica (colonoscopia) y, las más novedosa de ellas, la vía oral, a través de la ingesta de cápsulas liofilizadas.

    Actualmente, la portavoz de la FEAD destaca que el trasplante fecal está aceptado en el tratamiento de la infección recidivante o recurrente por la bacteria 'clostridium difficile' antes mencionada, tanto en nuestro país, como en Europa y Estados Unidos, según el consenso europeo publicado recientemente.

   La doctora González Suarez asegura que la respuesta al tratamiento es muy buena, alcanzado tasas de curación cercanas al 90%, con mínimos o inexistentes efectos adversos y de una manera mínimamente invasiva.

   Según indica la especialista, esta infección ocurre con frecuencia en pacientes polimedicados y debilitados, y se perpetúa con brotes recidivantes. De hecho, sostiene que el tratamiento con trasplante fecal está indicado en casos de infección recidivante, aunque ya existen algunos estudios que apoyan su uso como el tratamiento de la primoinfección.

   Pero, ¿cómo se deposita la materia fecal sana en el paciente? La portavoz de la FEAD precisa que existen diferentes vías de administración:

   - 1. Sonda nasogástrica o nasoduodenal: Es poco confortable para el paciente y habitualmente requiere de un control radiológico para dejar colocada la sonda distalmente al duodeno y evitar regurgitaciones. Molestias posteriores de tipo retortijones y aerofagia.

   - 2. Enemas: La tolerancia es variable dependiendo del paciente.

   -3. Colonoscopia: Es la más utilizada, eficaz y recomendada actualmente. Permite además una correcta inspección de la mucosa colónica durante la exploración. En ciego o íleon terminal se deposita el material fecal y se le recomienda al paciente reposo durante unos 30 minutos.

   -4. Cápsulas de material fecal liofilizado: Ya comercializadas en Estados Unidos. Por el momento supone la ingesta de 33 comprimidos en una dosis única o fraccionada. Eficacia discretamente inferior a la de la colonoscopia.

ESTA PRÁCTICA EN ESPAÑA Y CÓMO SER DONANTE

   La doctora González señala que actualmente existen 2-3 centros en España en los que se puede acceder a la realización de un trasplante fecal, aunque por el momento no está regularizado ni clasificado como producto sanitario, siendo considerado dentro de la categoría de los probióticos.

   "En un futuro próximo varios centros hospitalarios contarán con este tratamiento que sólo el tiempo nos permitirá saber cuál será su alcance y su implicación en la práctica clínica", celebra la especialista en Digestivo.

   Por otro lado, recuerda que cualquier persona sana, mayor de 18 años, con movimientos intestinales diarios, y sin historia de enfermedades inflamatorias intestinales puede ser donante de heces.

   "Tenemos que tener en cuenta que estamos haciendo un trasplante de tejido con las consecuencias éticas que ello puede conllevar, por lo que la elección del donante tendría que ser un proceso estricto y controlado. Actualmente, se hacen trasplantes fecales de familiares sanos, pero lo ideal sería disponer de un banco de heces institucionalizado, como ocurre en Estados Unidos y en algunos países europeos, donde los donantes, además de cumplir una serie de requisitos importantes, son sometidos a un proceso de screening y de seguimiento durante todo el tiempo que lo son", avisa la experta.

   Entre los procedimientos que se realizan a todos aquellos candidatos a ser donantes de heces destacan los coprocultivos muy exhaustivos; los test serológicos (HIV,VHB,VHC, entre otros); un cribado de enfermedades inflamatorias intestinales, como el síndrome de intestino irritable, la obesidad, el síndrome metabólico, la depresión, o la ansiedad; así como analíticas ocasionales durante el proceso de donante.