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Un sarpullido rojo que sale a los bebés con el calor

Sudamina en bebés, ¿debo preocuparme?

Bebé sudamina
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / TRAVELSOULS
Publicado 05/12/2017 8:28:40CET

   MADRID, 5 Dic. (EDIZIONES) -

   A veces con el calor a los bebés más pequeños les aparece un sarpullido de color rojo inofensivo. Se trata de la sudamina. Ésta no tiene por qué estar relacionada con el verano. Simplemente con que el bebé pueda tener más calor de lo normal puede aparecer de forma espontánea, pero igual que aparece, desaparece.

   Se trata de un sarpullido de granitos rojos diminutos que suele aparecer en los menores de un año con las altas temperaturas, bien porque se les ha tapado demasiado o bien por las altas temperaturas ambientales. Es debido a que sus sistemas de regulación del sudor son más inmaduros.

    "Los granitos colorados salen por el calor. Es como una erupción que se llama así, sudamina, granitos colorados que generalmente aparecen en lactantes pequeños, aunque puede también salir a cualquier edad. No obstante, es propia de los niños más pequeños. Sobre todo tiene lugar en las zonas de pliegues, como en los bracitos, o en el cuello, por ejemplo", señala en una entrevista con Infosalus el jefe de la Unidad de Pediatría del Hospital Ruber Internacional de Madrid, el doctor José Casas Rivero.

   Desde la Asociación Española de Pediatría (AEP) resaltan que este sarpullido aparece con frecuencia en la piel de algunos niños, sobre todo en la de los recién nacidos y en los menores de un año; pero no por ello significa que dejen de estar sanos.

LA CAUSA: UNA OBSTRUCCIÓN EN LAS GLÁNDULAS DE SUDOR

   "Se produce por la obstrucción de los conductos de las glándulas del sudor (sudoríparas) que todos tenemos en la piel y parece que está relacionada con el calor, lo que no quiere decir que sea exclusiva del verano. Aparecen granos del tamaño de una cabeza de alfiler que suelen ser rojos o bien blanquecinos. Suele afectar a las zonas de la piel donde son más abundantes las glándulas sudoríparas, es decir, la frente, cara, cuello, pecho o espalda", recalca la AEP.

Para evitar la excesiva sudoración de los menores, que favorece la aparición de este sarpullido o sudamina, recomiendan no abrigar en exceso a los niños, ni usar ropa muy ajustada, además de mantener una adecuada higiene con ellos. "Para ello, son aconsejables el baño diario y una buena hidratación de la piel, con el aceite y cremas habituales", apostilla.

   A su vez, destaca que se trata de una alteración benigna y transitoria de la piel "que no precisa de un tratamiento específico". Eso sí, sí aconseja mantener los cuidados habituales de la piel y evitar obstruir aún más los conductos de las glándulas del sudor con preparados como el talco, cremas muy espesas. En cambio, desaconsejan los polvos de talco ya que consideran que estos no ayudan a tratar la miliaria o sudamina. "Deben mantenerse fuera del alcance del bebé para evitar una inhalación accidental", agregan.

   Por otro lado, la diferencian de la dermatitis atópica en que la sudamina no afecta a la vida diaria del bebé, mientras que la dermatitis atópica sí puede llegar a molestarles, produciéndoles una gran incomodidad así como picor en la piel. Además, con la dermatitis atópica el proceso es más complejo, mantiene una evolución crónica y los eccemas pueden empeorar con el rascado.

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