¿Son la medicina forense y las autopsias como nos las muestran en la ficción?

Forense, escena de crimen
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Actualizado 25/03/2018 11:50:13 CET

   MADRID, 25 Mar. (EDIZIONES) -

   ¿Quién no se ha enganchado a un libro o a una serie de televisión de policías criminalistas que consiguen descifrar un caso gracias a la medicina forense y a las autopsias? También son habituales los casos reales de víctimas que se han resuelto gracias a los datos arrojados por una autopsia.

   Pero, ¿en qué consiste exactamente esta disciplina? En una entrevista con Infosalus, el experto en Medicina Forense de la Universidad de Murcia, el doctor Aurelio Luna Maldonado, asegura que la realidad supera en este caso a la ficción y que, por ejemplo, los casos no se resuelven tan fácilmente como en las series de televisión, que en apenas 48 horas cuentan con muchas pruebas.

   Asimismo, indica que las pruebas científicas que se suelen realizar a la hora de resolver un crimen son mucho más complicadas de lo que en la ficción aparecen. "En la práctica existen pruebas complementarias más sofisticadas que en la televisión. En la realidad los casos son distintos y cada caso plantea estrategias y requiere de unos procedimientos distintos. Y la velocidad en la resolución de los casos no es como la muestran en la ficción. Las pruebas tardan más tiempo en la realidad. La realidad es más rica que la ficción", agrega.

   Así, el profesor de la Universidad de Murcia explica que la Medicina Forense consiste en la aplicación de los conocimientos médicos y biológicos a la resolución de los problemas que se suscitan en los tribunales de justicia.

    "Tiene un campo amplio, desde establecer la fecha y el lugar de la muerte, hasta valorar cuál ha sido el daño en un accidente de tráfico, si ha habido o no una agresión sexual, por ejemplo, o a la hora de saber si una persona tiene o no capacidad para emitir un testamento, o un contrato, por ejemplo. Cualquier pena que requiera de una serie de conocimientos médicos para su resolución entra en el campo de la medicina legal y forense", explica Luna.

   En cuanto a la autopsia, dice que forma parte de una subespecialidad de la patología forense y tiene como finalidad intentar, a través del estudio del levantamiento del cadáver, del estudio del cadáver en sí, y de las pruebas complementarias que cada caso requiera, el poder establecer de qué murió el sujeto, así como hacer una reconstrucción "lo más exacta posible" de los hechos.

¿EN QUÉ CONSISTE UNA AUTOPSIA?

   "Con la autopsia muchas veces podemos saber cómo murió esa persona, o cuándo murió, o bien el tiempo que sobrevivió a una serie de lesiones. El fin de todo es intentar hacer saber al juez todo lo que ocurrió, y cuáles fueron las circunstancias del fallecimiento", sostiene el especialista.

   Su papel comienza con levantamiento de cadáver, añade Aurelio Luna, y acaba con una serie de pruebas complementarias, que van desde el análisis de los restos óseos, hasta unas pruebas toxicológicas, pruebas de imagen como un TAC para ver la fractura en un cadáver o otras lesiones. "Al final el forense recoge todas las piezas del puzzle para poder decir qué es lo que pasó", destaca.

   En concreto, indica que hay dos tipos de autopsias: la clínica, que se realiza en un hospital y a petición de los familiares o los médicos para ver de qué falleció la persona, y si no estaba claro que podía haber un factor asociado al fallecimiento; y por otro las judiciales, que son las que entran en la patología forense, en cualquier caso de muerte violenta o sospechosa de criminalidad, y que es obligatoria en estos casos.

PASOS DE UNA AUTOPSIA

   Así, el profesor universitario enumera los pasos que se siguen a la hora de realizar una autopsia:

   1.- Levantamiento de cadáver. "Una autopsia es un proceso continuo de recogida de información del entorno del cadáver, del cadáver en sí, y de la ropa de éste. Vamos haciendo una secuencia de recogida de información, por ejemplo, de la posición del cadáver, de la temperatura en el lugar de los hechos, del hallazgo en sí y de las evidencias asociadas. Se verifica que no haya signos de violencia, por ejemplo".

   2.- Una vez que el cadáver se levanta, se lleva a la mesa de autopsias, donde se estudian otros posibles signos de violencia, manchas, así como otras pruebas de la ropa.

   3.- En primer lugar, se realiza un examen externo del cadáver y se toma la información del mismo, desde la temperatura, que rápidamente se pierde, pasando por la coloración de la piel, o la rigidez del cuerpo.

   4.- Se procede a la apertura del cadáver donde se recoge información igualmente.

   5.- Se recogen muestras para las pruebas complementarias, como si hubo tóxicos, se data una lesión, o el tiempo de supervivencia a una determinada situación o factor.

   6.- Después se intenta integrar la información para ofrecer una explicación verosímil de lo que ocurrió.

   "Como en todo proceso de recogida de información en las autopsias se recoge información no sólo útil para el tribunal o juez que investiga los hechos, sino que también se recoge información útil para los sistemas de prevención de accidentes, por ejemplo, o en caso de muerte súbita esta información sirve para la realización de estudios genéticos a otros miembros de la familia que puedan tener riesgo de muerte súbita", sentencia Aurelio Luna Maldonado.