Los sistemas de radiología directa reducen a la mitad el tiempo necesario para las pruebas de rayos X

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CARESTREAM
Publicado 29/01/2018 14:58:48CET

MADRID, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los sistemas de radiología directa reducen a la mitad el tiempo necesario para las pruebas de rayos X, según datos de la compañía Carestream que, además, muestran que el uso de estas herramientas permite llegar a realizar entre 60 y 70 pruebas de rayos X en una hora en lugar de los 30 o 35 que pueden hacerse utilizando los sistemas anteriores.

Este ahorro de tiempo se debe, principalmente, a que esta nueva tecnología adquiere una imagen digital de manera directa, mientras que en los sistemas utilizados con anterioridad se debe realizar un proceso de digitalización de la imagen analógica que, según el equipamiento utilizado, puede llevar entre 5 y 15 minutos y puede suponer un ahorro de costes para los centros sanitarios de alrededor del 25 por ciento por cada prueba de rayos X.

Asimismo, la radiología directa hace que el paciente esté expuesto a la prueba menos tiempo, lo que revierte en una mayor comodidad y seguridad del paciente, y reduce también de manera sustancial la exposición a la radiación a la que es sometido.

En el aspecto de la seguridad, por ejemplo, los sistemas de rayos X de radiología directa permiten realizar las pruebas en cualquier estancia del hospital y tener los resultados en esa misma estancia, evitando los desplazamientos innecesarios de los pacientes a las salas de rayos X y permitiendo que los médicos puedan ver los resultados de manera prácticamente inmediata y al pie del paciente.

Una muestra del uso de esta tecnología en los quirófanos y Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) es la realización de pruebas de rayos X en determinados casos de intubaciones o implantación de sondas nasogástricas y catéteres centrales de inserción periférica (PICC).

"En algunos casos como los cuidados intensivos y neonatos, y siguiendo las recomendaciones de la Agencia Nacional para la Seguridad del Paciente del Reino Unido, es necesario realizar una prueba de rayos X para confirmar que las sondas nasogástricas, que se utilizan para alimentar a los pacientes, están correctamente implantadas y así evitar problemas que pueden causar graves daños", ha comentado el responsable de soluciones de rayos X de Carestream Iberia, Rafael Fernández,.

De hecho, prosigue, la posibilidad de ver de manera inmediata y en el mismo lugar de la prueba que la sonda está correctamente colocada reduce "sustancialmente" este riesgo que, según los datos de la propia Agencia de Seguridad de Reino Unido, ha producido desde 2005 en este país 24 muertes y 79 situaciones de grave daño a causa de una incorrecta implantación de la sonda.