Los investigadores reunidos en Toronto tratan de saber por qué algunos infectados suprimen la replicación del VIH

Actualizado 16/08/2006 15:44:14 CET

((Esta noticia está embargada hasta las 19:00 horas))

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

El consorcio internacional y multi-institucional de investigadores reunido en la XVI Conferencia Internacional de Sida celebrada en Toronto estos días trata de descubrir por qué algunos infectados por el VIH son capaces, de forma natural, de suprimir la replicación del virus. El 'Elite Controller Collaborative Study', el primer estudio a escala mundial más grande realizado con personas infectadas por el VIH, busca factores genéticos que expliquen cómo algunos individuos tienen la capacidad de controlar el virus sin necesidad de tratamiento, algunas veces durante 25 años después de la infección.

"Si pudiéramos descubrir cómo estos individuos pueden coexistir con el virus sin dañar su sistema inmunológico y pudiéramos encontrar una forma de reproducir esta habilidad en otras personas, tendríamos una receta para poner fin a la epidemia del VIH", señaló el director de Partners AIDS Research Center (PARC) del Hospital General de Massachusetts y el organizador principal del estudio, Bruce Walker.

La mayoría de la gente infectada por VIH no puede controlar la réplica del virus únicamente a través de su sistema inmunológico. A menos que se utilicen medicamentos antivirales, el virus continúa reproduciéndose hasta que sobrecarga las células CD4 T, suprime la respuesta inmunológica y esto conlleva a la aparición del sida. A principios de los años 90, se reconoció a esta pequeña minoría, que puede ser identificada poco después de ser diagnosticada. No obstante, existe un grupo aún menor que contiene cargas virales muy bajas y que no pueden ser detectadas.

"El principal objetivo del 'Elite Controller Collaborative Study' es identificar el mecanismo que explique el control de la réplica del virus en ambos grupos", apuntó la coordinadora principal del equipo investigador de PARC, Florencia Pereyra. "Queremos utilizar lo que sabemos para desarrollar una vacuna de primera generación, que quizá no cure o prevenga la infección, pero pueda suprimir los niveles virales con éxito". Pereyra subrayó la importancia de trabajar con colaboradores de todo el mundo para recluir un gran número de participantes y se pueda determinar qué es lo que ocurre en sus cuerpos.

"Esperamos obtener resultados de al menos mil individuos con el fin de definir los factores genéticos asociados con este hecho extraordinario", añadió. Los participantes en el estudio, con edades entre los 18 y los 75 años, pueden ser todos aquellos que hayan mantenido cargas virales alrededor de las 2.000 copias sin haber tomado medicación contra el VIH.