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La SEGO presenta una guía para detectar el cáncer de ovario y mama a través de tests genéticos

Cáncer de ovario
FLICKR/ED UTHMAN
Publicado 13/06/2017 13:32:49CET

   OVIEDO, 13 Jun. (EUROPA PRESS) -

   La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) ha presentado este martes en Oviedo una guía de práctica clínica en cáncer ginecológico y mamario. Por ella se informa a los ginecólogos asistentes al 34 Congreso de la SEGO de la existencia de unos test genéticos denominados 'BRCAPlus' que permiten, a través del análisis genómico, detectar los genes alterados responsables del cáncer de mama y de ovario.

   Con esta tecnología se consigue detectar los genes mutados que comúnmente son los responsables de estos dos tipos de cáncer, centrándose especialmente en los genes 'BRCA1' y 'BRCA2'. Si una mujer tiene estos dos genes alterados, el riesgo de padecer cáncer de mama antes de los 70 años es del 87 por ciento, frente a la posibilidad de que lo padezca una mujer sin alteraciones en estos genes, que es del 8 por ciento. En el caso del cáncer de ovario, la probabilidad es de hasta el 44 por ciento frente al 1 por ciento de la población sin mutaciones.

   El doctor Luis Izquierdo, especialista en genética médica, ha explicado a Europa Press que lo recomendable es que las mujeres se hagan estos estudios a partir de los 30 años, a fin de que, en caso de detectar estas mutaciones, se pueda actuar con mayor rapidez.

   Se recomienda principalmente a las mujeres que cuentan con antecedentes familiares de alguno de estos tipos de cáncer manifestados antes de los 60 años. Sin embargo, en el futuro este test se hará a todas las mujeres "porque en torno al 50 por ciento de las mujeres que tienen cáncer de mama hereditario no tienen antecedente en la familia porque el gen mutado pudo haber venido por la familia paterna", ha explicado Izquierdo.

   Así, ha señalado que si la anomalía genética la porta el padre, es "muy raro" que éste desarrolle el cáncer de mama e imposible que desarrolle el de ovario. "Si se transmite a través de varias generaciones por línea paterna, no hay antecedentes pero sí son portadores", ha subrayado.

   El test consiste en tomar una muestra de saliva para tener en quince días el resultado. Posteriormente se hace otra consulta para informar de las consecuencias del estudio para la paciente y los familiares y para tomar las medidas de prevención necesarias en el caso de que tenga algún gen alterado. Dependiendo de la anomalía que se observe y del gen que resulte afectado --se estudian 18 genes--, se deriva al ginecólogo oncológico o al oncólogo, encargados de hacer los seguimientos.

   No obstante, tener el gen alterado "no implica siempre" que se vaya a desarrollar el tumor, sino que detecta una predisposición a padecerlo a lo largo de la vida. "Puede haber un riesgo del 80 por ciento como máximo hasta un 20 por ciento como mínimo a lo largo de la vida", ha abundado. Conocer esto hace que las medidas preventivas sean distintas dependiendo del gen mutado.

   La realización de estos estudios no excluye la necesidad de realizar mamografías, sino que son una manera de detección precoz del cáncer para empezar antes de las edades habituales a realizar mamografías y otras pruebas. Además, el hecho de que una mujer no sea portadora de un gen mutado no significa que no pueda padecer un cáncer. "Aunque no sea portadora cualquier mujer tiene que seguir los pasos de prevención de cáncer ginecológico", ha insistido.

   La guía que hoy se presenta es "un avance muy importante", según el jefe de innovación del laboratorio impulsor de esta tecnología (Synlab), Javier de Echevarría. La guía, que incide en la importancia de disponer de estos test genéticos por ser algo beneficioso para la paciente, se distribuirá ente los ginecólogos de hospitales públicos y privados asistentes al Congreso para que todos conozcan "el manejo más idóneo" de estos pacientes y para que haya un protocolo que defina esa actuación para que sea estándar en toda España.

   Sobre su implantación en España, Echevarría ha explicado que ya se está empezando a incluir en determinados casos y "cada vez son más" los hospitales que incorporan la secuenciación de los genes 'BRCA1' y 'BRCA2' en determinadas pacientes. "Poco a poco estamos empezando a ver que se incorporan paneles de genes más completos", ha explicado.

   "Estamos convencidos de que en un futuro no muy lejano será absolutamente estándar y habrá un porcentaje altísimo de mujeres que a partir de los 30 años se harán un test de este tipo", ha agregado Echevarría.

   El grupo Synlab es proveedor líder de servicios de diagnóstico de laboratorio en Europa, ofreciendo un amplio portfolio de diagnóstico médico innovador "de alta calidad" a pacientes, médicos, clínicas y a la industria farmacéutica y cuenta con más de 13.000 empleados y realiza más de 450 millones de pruebas al año, en más de 30 países en cuatro continentes.

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