El rasurado quirúrgico, ¿es conveniente siempre?

Rasurado, rasurar
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Publicado 10/07/2018 8:19:57CET

   MADRID, 10 Jul. (EDIZIONES) -

   La eliminación del vello siempre representa una agresión para la piel, más o menos traumática dependiendo del método empleado. A la hora de acceder a una intervención quirúrgica, la OMS determina que no se debe acudir depilado pero, ¿por qué hay casos en los se depilan a las personas antes de la intervención?

   En una entrevista con Infosalus, Amparo Rubio San Pedro, secretaria de la Asociación Española de Enfermería Quirúrgica, explica que sólo se debe eliminar el vello en un paciente que va a ser sometido a una intervención quirúrgica cuando sea estrictamente necesario: bien por la necesidad de facilitar la exposición de la piel de forma correcta en la zona a intervenir, o por el requisito de utilizar cualquier tipo de aparataje o material que precise de una zona limpia de vello.

   "Puede haber mayor posibilidad de infección si se retira. El rasurado representa una agresión a la piel, sumado a que existe una tasa de microorganismos en ella de forma permanente, y está también el hecho de que además le vamos a añadir objetos extraños, propios de la intervención, lo que hace que aumente de forma considerable el riesgo de infección del sitio quirúrgico", explica la también enfermera de quirófano del Hospital Clínico Universitario de Valencia.

   No obstante, recuerda que las recomendaciones de la OMS a este respecto, que reconocen que "rasurar el pelo de la zona de incisión ha sido una parte tradicional de la rutina preoperatoria de los pacientes que se van a someter a cirugía"; aunque actualmente desaconseja esta práctica.

   La también profesora asociada asistencial de la Facultad de Enfermería Universidad de Valencia indica que las razones de la OMS son claras: "No hay diferencia significativa entre el afeitado o dejar el pelo sin rasurar". Es decir, incide la experta, en que "la OMS se posiciona a favor de mantener el pelo a no ser que sea estrictamente necesario su eliminación".

   Así, y sólo en los casos en los que sea estrictamente necesario retirar el vello antes de una intervención, Rubio San Pedro reconoce que no hay un personal sanitario específico que deba encargarse de ello. "Lo realiza cualquier miembro del equipo, puede ser el celador en presencia del cirujano, que es el que le indicará la zona, la enfermera o el mismo cirujano", apunta.

   Como dato, señala que existen sentencias judiciales respecto al colectivo de técnicos en cuidados auxiliares de enfermería antes auxiliares de enfermería, en que la justicia ratifica que están perfectamente capacitados para esta función.

¿CUÁLES SON LOS MÉTODOS QUE SE EMPLEAN?

   Tradicionalmente, la enfermera de quirófano dice que se han utilizado las rasuradoras de cuchilla, y actualmente se emplean las rasuradoras eléctricas para minimizar un trauma potencial sobre la piel. "Las rasuradoras de cuchilla están totalmente desaconsejadas por aportar un mayor traumatismo a la piel, incluso en forma de arañazos o cortes", alerta, a la vez que sostiene que siempre hay que hacerlo lo más cercano en el tiempo a la incisión quirúrgica, con el objetivo de intentar evitar la proliferación bacteriana de las capas profundas de la piel.

   Finalmente, la también profesora de Enfermería quiere recordar que, según alerta la OMS, las infecciones quirúrgicas causadas por bacterias que penetran a través de la incisión cuando se realiza una intervención quirúrgica, ponen en peligro la vida de millones de pacientes cada año.

   Además, cita que este organismo internacional recuerda que las infecciones durante las cirugías "no son sólo un problema de los países pobres", y apunta como dato que en Estados Unidos estos problemas suponen un ingreso extraordinario de 400.000 días en el hospital y un coste de más de 900 millones de dólares al año.

   "Evidentemente no sólo es el rasurado, sino que son muchos más los aspectos requeridos para estas infecciones. Aquí es muy importante tener en cuenta la higiene. Algo tan sencillo, tan fácil, y tan barato como que el paciente se duche con jabón antes de la intervención, puede salvar vidas", sentencia la secretaria de la Asociación Española de Enfermería Quirúrgica.