INVESTIGADORES DE LA UNIVERSIDAD DE PAÍS VASCO

Nuevas aleaciones de magnesio para conseguir prótesis más longevas

Capa de Fosfato de Calcio
UPV/EHU
Publicado 26/06/2017 11:49:20CET

MADRID, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

Científicos de la Escuela de Ingeniería de Bilbao de la Universidad del País Vasco (UPV-EHU) han modificado la velocidad de degradación de aleaciones de magnesio para convertirlas en una alternativa a otros materiales a la hora de fabricar prótesis para soldar huesos o resolver problemas cardiovasculares, ya que ayudaría a evitar segundas intervenciones.

Los biometales son utilizados desde hace mucho tiempo en medicina, principalmente en prótesis, pero también en elementos de unión para soldar huesos o en los 'stents' (endoprótesis vasculares) que se emplean para solventar problemas cardiovasculares, entre otros.

Los más utilizados tradicionalmente, el acero inoxidable y las aleaciones de titanio, presentan como principales ventajas su resistencia a la corrosión en el medio fisiológico, pero entre sus inconvenientes están la disminución de la densidad ósea en las inmediaciones de la prótesis, que produce una pérdida de resistencia del hueso.

Además, en muchas ocasiones se hace necesario realizar una segunda intervención para eliminar el material una vez que ha cumplido su función.

Por ello, los investigadores trabajan desde hace tiempo en el uso de otros materiales como la familia del magnesio y sus aleaciones, gracias a su capacidad de disolverse en el medio fisiológico hasta que, una vez cumplida su misión, es "expulsado del cuerpo de forma natural, a través de la orina", ha explicado Nuria Monasterio, autora de este hallazgo que publica la revista 'Surface and Coatings Technology'.

Un punto fuerte de este material es que evita la pérdida de densidad ósea localizada que producen otros materiales más resistentes. "Además, al tratarse de un material abundante en la corteza terrestre, la materia prima tiene un costo razonable, aunque su procesado requiere ciertas precauciones que encarecen la fabricación de las aleaciones", apunta la investigadora.

En cambio, el problema hasta ahora es que su velocidad de disolución es mayor de la deseada, y por eso optaron por el recubrimiento del material con fosfato de calcio ya que favorece que "el cuerpo humano lo tolere mejor y que aumente la velocidad de generación de tejidos adyacentes, una doble función que consiste en alargar la vida del material y conseguir una mejor integración".

"Hay que tener en cuenta que, por un lado, es el componente principal de los huesos y, por otro, está comprobado que favorece el crecimiento de los tejidos circundantes", según Monasterio.

CON FOSFATO DE CALCIO POR ELECTRODEPOSICIÓN

Como medio para adherir la capa de fosfato de calcio a la superficie del metal, se ha empleado la electrodeposición, ya que buscaban obtener un depósito uniforme, que no se desprendiera y cuyo espesor variara de manera eficaz.

Para ello, se han estudiado distintas variables eléctricas, para conseguir adecuar los espesores a la medida de lo que requieran las aplicaciones concretas. Y el resultado ha sido más que satisfactorio, según los autores, ya que "además de validar el método utilizado, se ha logrado regular la calidad y el espesor de la capa de manera precisa".

"Hemos conseguido afinar el sistema electrolítico, por lo que ahora pretendemos probar con otros biometales. Por otro lado, trabajamos en la fabricación de aleaciones de magnesio de composiciones que no supongan riesgo alguno, ya que la aleación de magnesio utilizada en esta investigación contiene aluminio, un metal perjudicial para la salud", ha destacado.

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