Neumólogos reclaman más investigación de apnea del sueño de los médicos que atiendan a pacientes con factores de riesgo

APNEA DEL SUEÑO
COMSALUD - Archivo
Publicado 15/03/2018 14:20:45CET

MADRID, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) han reclamado una "mayor búsqueda o sospecha" de la apnea obstructiva del sueño (AOS) por parte de los médicos que atiendan a pacientes con
factores de riesgo o enfermedades como la hipertensión arterial, ictus, infarto de miocardio, cáncer, trastornos neurocognitivos, insuficiencia renal o la gota.

En concreto, se estima que entre el 6 y el 10 por ciento de la población de mediana edad puede padecer apnea obstructiva del sueño, un trastorno respiratorio frecuente, cuyo principal factor de riesgo es la obesidad. No obstante, los neumólogos señalan que está "infradiagnosticada en el 80 por ciento de los casos".

Además, han querido recordar la importancia de esta enfermedad y
de mantener unos "buenos hábitos de sueño", con motivo del Día Mundial el Sueño, que se celebra este viernes, bajo el lema 'Únete al mundo del sueño, conserva tus ritmos para disfrutar de la vida'.

Por todo ello, han aconsejado mantener unos "correctos hábitos de sueño" como dormir entre 7 y 8 horas seguidas durante la noche y crear una atmósfera adecuada para el descanso, asegurándose "de que la habitación esté tranquila, a oscuras y que sea cómoda, sin aparatos electrónicos, y evitando el consumo de cafeína, alcohol o la realización de ejercicio al menos una hora antes de acostarse".

¿CÓMO AFECTA LA APNEA AL SUEÑO?

La apnea obstructiva del sueño es un trastorno caracterizado por al menos cinco interrupciones de la respiración en una hora mientras se duerme. En los casos más graves estas pausas respiratorias, de duración variable y que van acompañadas de ronquidos, pueden llegar a ser 30, han explicado.

Además, acostumbran a finalizar con un fuerte sonido o ronquido que producen pequeños despertares de los que la mayoría de las personas afectadas no se dan cuenta.

Al dormir, todos los músculos del organismo se relajan. A pesar de ello, en las personas sanas, que no padecen apnea del sueño, la garganta se mantiene abierta y permite una correcta respiración. En cambio, en las personas que sufren apnea del sueño, la vía respiratoria se obstruye y se inducen así las apneas, ausencia de respiración.

La apnea del sueño provoca una afectación sistémica, por lo que muchos trastornos se relacionan con ella y tiene diversas consecuencias como somnolencia diurna; elevación de la presión arterial y el aumento del ritmo cardiaco, lo que, de forma repetida, conduce al desarrollo de hipertensión arterial; o falta de oxígeno (hipoxemia intermitente), que puede derivar en episodios como los infartos de miocardio o los ictus.