¿Mejor correr solo o en compañía?

Corredores
PIXABAY
Actualizado 16/10/2016 13:53:28 CET

   MADRID, 16 Oct. (EDIZIONES) -

   La vuelta de las vacaciones de verano ha traído consigo, al igual que sucede a comienzos de año, un auge de la actividad física en quienes se fijan como propósito estar más en forma y mantener unos hábitos de vida más saludables. Y esto se nota en la frecuencia con que vemos a gente corriendo al aire libre o si se echa un ojo a la participación en carreras populares. Sólo en Madrid se celebran más de 130 al año.

   A la hora de salir a correr hay quienes prefieren ir en solitario y otros optan rodearse de amigos, uno o varios. De hecho, para quienes prefieren ir en grupo hay hasta clubes de corredores. Todo depende de las necesidades y objetivos de cada uno, aunque en ambos casos existen ventajas e inconvenientes, de ahí que la mejor opción sea combinar ambas prácticas.

   Entre las ventajas de correr en grupo está la posibilidad de conocer nuevas maneras de entrenar y abrir la mente a otras posibilidades, ya que de la mano de los corredores más experimentados o de entrenadores de clubes es posible mejorar la técnica de carrera y los resultados, obteniendo una mayor gratificación cada vez que se sale a correr.

   Asimismo, con el apoyo de un grupo y un entrenador es más difícil quedarse en casa y se tiene una mayor constancia dado que hay más corredores y se genera un clima de comunidad que potencia las ganas de hacer ejercicio. De igual forma, se incrementa la motivación al contar con los ánimos del resto del grupo.

   "Se desarrolla en el corredor un sentimiento de pertenencia a un equipo y de compromiso social que lo motiva a participar en el entrenamiento", ha reconocido Ana Perales, psicóloga colaboradora con el club de running Zagros Sports.

MÁS REGULARIDAD AL SALIR EN GRUPO

   De hecho, la pertenencia a estas agrupaciones hace que la mayoría entrenen un mínimo de dos veces por semana y un máximo de cinco, dependiendo siempre del nivel de experiencia y el objetivo a cumplir.

   Y cada sesión ha de estar dividida en una fase inicial de calentamiento incluyendo ejercicios de técnica de carrera con una duración de 10 minutos, una fase principal de carrera (rodaje, series, dependiendo de la programación del entrenador y momento de la temporada) con una duración de 40 minutos y una vuelta a calma bajando pulsaciones. Se debe finalizar siempre la sesión con estiramientos activos durante 10 minutos.

   Asimismo, para quienes tienen un mayor carácter competitivo la presencia de otros corredores les motivará para exigirse el mayor rendimiento y no decaer en los momentos de debilidad, resultando además este efecto también una inyección para los más nóveles del grupo.

VENTAJAS DE SER UN LOBO SOLITARIO

   Por contra, en ocasiones seguir la rutina del grupo puede suponer alejarse de objetivos personales y adaptarse a tiempos y velocidades de los demás, de ahí que sea recomendable alternar el entrenamiento en grupo con carreras en solitario para lograr un mayor progreso y un mayor equilibrio.

   Entre otras ventajas, correr solo supone establecer unas marcas y objetivos propios, lo que se traducirá en una mayor seguridad para el corredor ya que no necesita adaptar su velocidad ni su rutina a sus compañeros. La sensación de autosuperación será mayor. Y cuando no existe una competencia directa, sólo cabe la superación a uno mismo.

   Y al ser conscientes de la propia superación y percibir cómo se van cumpliendo los objetivos, aumenta también la motivación que sirve de motor para seguir entrenando.

   Asimismo, aquellos que prefieren salir a correr solos tienen una mayor libertad a la hora de establecer qué rutinas escogen y los horarios de entrenamiento. "Seremos más conscientes del tiempo entrenamiento, los kilómetros y qué hacer en los momentos de cansancio", según Sergio Daza, director de salud y entrenador personal de Zagros Sports.

   De hecho, asegura que correr solo es necesario sobre todo para aquellos que preparan su participación en carreras, eventos en que se compite de manera individual y con altos niveles de concentración.

   Al correr solo se desarrolla un mayor autoconomiento, permite saber de una manera más certera cómo funciona el cuerpo y hasta qué límites lo podemos llevar, poniendo en práctica estrategias que en grupo sería más complicado, como son las autoinstrucciones, mensajes de ánimo hacia uno mismo que todo corredor necesita cuando está en una carrera y llega a niveles elevados de esfuerzo.

   "La dopamina y la serotonina liberadas en el cerebro cuando hacemos deporte, sumado al poder disfrutar de tiempo para nosotros mismos, nos reinicia para retomar al día siguiente la rutina, afrontándola de una manera más positiva, con una mayor confianza en nosotros mismos por la constancia en nuestros entrenamientos y la superación de los objetivos planteados. Además, dedicar ese tiempo a poner en orden nuestros pensamientos contribuye al cuidado de nuestra salud mental", ha añadido la psicóloga Ana Perales.

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