Participan investigadores españoles

Investigan el uso de células madre cardiacas alogénicas contra el infarto de miocardio

Actualizado 27/11/2015 14:02:49 CET

   MADRID, 27 Nov. (EUROPA PRESS) -

   Un grupo de investigadores de varios centros europeos ha anunciado el fin de la fase de reclutamiento de pacientes para el ensayo clínico CAREMI, que pretende confirmar la seguridad y eficacia de una nueva terapia basada en células madre cardiacas alogénicas (procedentes de un donante) para tratar pacientes con infarto de miocardio.

   Aunque los datos preliminares son prometedores, los resultados finales se esperan para 2017. En la primera fase 55 pacientes han sido tratados con 'AlloCSC-01' (desarrollado por Coretherapix), un nuevo producto basado en células madre cardiacas aisladas del corazón de donantes. Todos ellos serán controlados periódicamente a lo largo del próximo año para asegurar la eficacia y seguridad del tratamiento.

   El investigador del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC (CNB-CSIC) y coordinador del proyecto, el doctor Antonio Bernad, ha firma que los resultados iniciales son positivos. "Parece que la administración de AlloCSC-01 en la primera semana tras el infarto, limita el remodelado patológico y promueve la regeneración cardiaca. Pero tendremos que esperar al menos un año para tener resultados concluyentes", ha explicado.

   El doctor Francisco Fernández Avilés del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, quien ha coordinado la participación de varios centros clínicos que han participado en el estudio, afirma que, "gracias a la colaboración y el esfuerzo de los hospitales participantes, se ha logrado completar el reclutamiento en un plazo más corto del esperado superando con éxito los retos que presenta una indicación aguda y el uso de un candidato novedoso, sentando así un precedente en el campo de la terapia celular".

   El ensayo ha sido financiado por el VII Programa Marco de la Unión Europea y coordinado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC). El ensayo se enmarca dentro del consorcio CARE-MI que, durante los últimos cinco años, ha trabajado en el desarrollo de un producto para limitar el daño tisular basándose en la capacidad natural de reparación del corazón.

   Entre los centros clínicos participantes, además del Hospital Gregorio Marañón, se encuentra el Hospital UZ Leuven de Bélgica, el Complejo Hospitalario de Navarra, Hospital Clínico Universitario de Valladolid, Hospital Universitario de Donostia, Hospital Universitario de Salamanca, Hospital Clínico Universitario de Valencia, Hospital Vall d'Hebron de Barcelona y el Hospital Virgen de la Victoria de Málaga.

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