Hallan anticuerpos en supervivientes españoles de ébola que podrían abrir la puerta a una vacuna universal

Rafael Delgado, investigador del Hospital 12 de Octubre
HOSPITAL UNIVERSITARIO 12 DE OCTUBRE
Publicado 11/07/2018 14:06:24CET

MADRID, 11 Jul. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Servicio de Microbiología y del Instituto de Investigación del Hospital Universitario 12 de Octubre i+12 han demostrado que los tres supervivientes españoles de la última epidemia de ébola, ocurrida en África Occidental desde 2013 a 2016, poseen unos potentes anticuerpos capaces de atacar zonas conservadas y protegidas de la envoltura del virus y, de esta forma, anular su agresividad, lo que según los investigadores podría abrir la puerta al desarrollo de una vacuna universal contra todas las cepas del ébola.

En colaboración con el Hospital La Paz-Carlos III, donde se trató a estos pacientes infectados y se ha hecho su seguimiento, los científicos del 12 de Octubre han conseguido identificar este tipo de anticuerpos protectores, conocidos vulgarmente como 'Unicornio' por ser muy escasos y sus "especiales propiedades". Ya habían sido identificados en clones creados en laboratorio, pero es la primera vez que se detectan en muestras reales de pacientes que han superado la infección.

Según los resultados del estudio, coordinado por el doctor Rafael Delgado, jefe del Servicio de Microbiología del Hospital, los anticuerpos 'Unicornio', que únicamente son efectivos contra la cepa Zaire del virus, podrían acceder a las zonas recónditas "muy protegidas" y vulnerables del ébola si se modifica la proteína y se consigue despojarles de su 'escudo protector'.

"Cómo romper el 'cascarón' del virus es un poco más difícil. El virus se expone durante un muy corto espacio de tiempo, pero si conseguimos suficiente número de anticuerpos protectores es posible que puedan ser suficientes para bloquear el virus, porque él mismo se despoja del 'escudo' durante el proceso de infección", detalla Delgado.

De esta forma, el estudio de Microbiología del 12 de Octubre aportaría una nueva estrategia terapéutica, mediante la modificación de la envoltura del virus en el laboratorio, lo que permitiría inducir una mayor producción de estos anticuerpos, que "son muy efectivos porque apuntan contra las zonas absolutamente críticas del virus y están muy conservadas". Así, tal y como ha explicado Delgado, se convertirían en agentes "extremadamente eficaces".

VACUNA UNIVERSAL

Su objetivo es que sean potencialmente capaces de neutralizar todas las variedades de virus ébola conocidas, no solo las de tipo Zaire, que corresponden a este último brote, sino también las variantes Sudán o Bundibugyo, tan peligrosas como la primera y que han estado diseminándose por África en las últimas décadas.

El reto ahora es es producir estos anticuerpos a mayor escala mediante una vacuna. Por eso, Delgado y su equipo están colaborando con el laboratorio dirigido por el profesor Mariano Esteban, investigador del Centro Nacional de Biotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CNB-CSIC), para comenzar con los ensayos en ratones e intentar demostrar, así, si se puede producir la cantidad de anticuerpos suficientes como para que sean efectivos y, en definitiva, si se cumplen sus expectativas.

Si consiguen tener éxito en estos animales, posteriormete se pasaría a experimentos de infección en modelo experimental. El investigador no se ha atrevido a precisar cuánto podría dilatarse este proceso, pero avanza que "seguramente en cuestión de un año" se podría tener la respuesta "por lo menos" del modelo de ratones.

"La ventaja de disponer de una vacuna universal, con una cobertura muy amplia, es que únicamente habría que administrar una sola vacuna en caso de situación de emergencia. Hemos sido afortunados en este último brote, que era de Zaire, porque solo hay vacuna, con resultados limitados, contra este tipo del virus", remarca Delgado.

ESTRATEGIA SIMILAR EN VIH Y GRIPE

Esta investigación se enmarca dentro de una nueva estrategia, conocida como vacunología inversa, para conseguir vacunas frente a algunos agentes contra los que bien, o no existen vacunas, como es el caso del VIH, o se poseen, como en la gripe, pero presentan alguna limitación: "su eficacia no es del cien por cien y exige vacunación todos los años". Y es que, como ha recordado Delgado, el VIH y la gripe se comportan de forma semejante al ébola.

La vacunología inversa consiste en que, a través de la caracterización de las zonas de reconocimiento de los anticuerpos protectores, se descubren cuáles son las áreas más vulnerables del virus. Éstas suelen estar presente en su superficie, en los conocidas como proteínas de envoltura de los virus.

La mayoría de las vacunas funcionan por su capacidad de inducir la producción de anticuerpos que reconocen y neutralizan la envoltura que los virus tienen en su superficie, como es el caso de algunas muy eficaces, como las de hepatitis B o sarampión. Sin embargo, en el caso del ébola, VIH y Gripe uno de los inconvenientes es la variabilidad y capacidad de estos virus para esconder las zonas más vulnerables de su envoltura y evitar ser reconocidos y neutralizados por los anticuerpos.

"Caracterizando estas regiones de vulnerabilidad se pueden producir inmunógenos (vacunas) que sean capaces de inducir los anticuerpos protectores que encuentran esas zonas de vulnerabilidad, que no son tan fáciles de inducir mediante vacunas convencionales", detalla el investigador, reconociendo que "conseguir estos inmunógenos es un reto de toda esta nueva generación de vacunas".