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Expertos piden que se respete la neutralidad médica en las zonas de guerra

Bombardeos en Alepo
REUTERS/ABDALRHMAN ISMAIL
Publicado 23/11/2016 8:48:40CET

MADRID, 23 Nov. (EUROPA PRESS) -

La comunidad internacional debe defender la neutralidad médica en las zonas de guerra y ordenar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU) que actúe frente a violaciones persistentes y flagrantes de la Convención de Ginebra, según instan expertos mundiales en salud en un editorial en la revista digital 'BMJ Global Health'.

Unos 196 países ratificaron el Derecho Internacional Humanitario, que promueve específicamente la neutralidad médica y la protección de los servicios médicos para las personas en las zonas de guerra, como se establece en los cuatro Convenios de Ginebra de 1949. Las violaciones de la ley, modificada en 1977 y 2005 para fortalecerse, se consideran como crímenes de guerra, debido a su impacto en los civiles y el personal médico que tienen el deber de cuidado a los heridos en los países devastados por la guerra.

"Pero a lo largo de los años, los crímenes de guerra han persistido con poca o ninguna acción definitiva por parte de la comunidad internacional para frenar la marea", subrayan los autores, los doctores Soumitra Bhuyan, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Memphis, en Estados Unidos; Ikenna Ebuenyi, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, en Reino Unido, y Jay Bhatt, de 'The Health Research y Educational Trust', en Chicago, Estados Unidos.

La inacción se remonta a la década de 1970 en Mozambigue, y sigue siendo evidente hoy en Siria, Irak, Afganistán y Sudán del Sur, señalan estos especialistas, quienes lamentan que la destrucción de los centros de salud alrededor del mundo no muestra signos de disminución. En 2015-16, se registraron 600 ataques de este tipo --228 de ellos sólo en Siria-- matando a 1.000 personas e hiriendo a más de 1.500 personas.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 113 centros de salud en 17 países fueron atacados sólo en los primeros seis meses de 2016 y desde la primera semana de octubre, cada hospital en el este de Alepo, en Siria, ha sido atacado por lo menos una vez, con uno de los principales hospitales de trauma afectado cuatro veces en un periodo de cinco días. Desde que comenzó la guerra en Siria, han muerto 654 médicos y enfermeras.

EFECTOS NEGATIVOS EN LA ATENCIÓN PREVENTIVA

El impacto de estos ataques es "enorme", dicen los autores, destacando el trauma psicológico para los supervivientes y la erosión de la atención preventiva, como las vacunas y el control de enfermedades infecciosas. "El Derecho Internacional Humanitario es explícito y prevé la protección de los pacientes, las instalaciones de salud, el personal de salud y los pacientes en tiempos de guerra, siempre y cuando no estén directamente involucrados en las hostilidades", escriben.

"La comunidad internacional necesita hacer frente a la situación y combinar la acción con las palabras reclamando al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que proporcione protección a las instalaciones de salud en las zonas de guerra y entable un diálogo con el Gobierno y los grupos en guerra para respetar los principios de neutralidad médica en las zonas de conflicto", proponen.

Esto significa que el Consejo y los gobiernos de todas las naciones deben desarrollar alguna forma de castigo que disuada a los agresores de vulneraciones adicionales de la legislación y forme al personal de las fuerzas armadas en el respeto a la neutralidad médica y la Convención de Ginebra.

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