Expertos en Geriatría abogan por incluir el dolor como "el quinto signo vital" a realizar de forma normalizada

Actualizado 12/11/2009 19:08:38 CET

El 93 por ciento de los ancianos refieren algún tipo de dolor siempre que les pregunta un médico

SEVILLA, 12 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente del XXX Congreso de la Sociedad Andaluza de Geriatría y Gerontología, Antonio Moreno, evento al que están asistiendo en Sevilla cerca de 150 especialistas de diversas disciplinas, apostó hoy por incluir el dolor que sufren los pacientes, fundamentalmente los ancianos, "como el quinto signo vital a medir en toda valoración médica y/o enfermera".

En declaraciones a Europa Press, Moreno explicó que, a ciertas edades, el binomio vejez-dolor se tiende a asociar "como algo que es connatural e irremediable", un hecho, lamentó, "que en la mayoría de las ocasiones alimenta la propia persona mayor enferma, que suele ser además estoica y referir que sufre dolor sólo cuando se le pregunta".

Por ello, respaldó el que se extienda este tipo de preguntas entre los pacientes de geriatría, de la misma forma que a todo enfermo se le toma el pulso, la presión arterial, se le mide la temperatura y se le comprueba si respira de forma adecuada.

"No se trata de echarle años a la vida sin más, sino de llenar de calidad de vida los años que vivimos", argumentó este especialista, quien abogó por "desterrar ese estereotipo de que los 'achaques' son propios de la vejez y dotar a nuestros profesionales de las herramientas necesarias para que la consulta de si se refiere dolor o no sea algo típico en todo acto médico".

Así, defendió el que se generalice el uso de herramientas que miden el dolor crónico del enfermo anciano tan sencillas como las escalas visuales o numéricas del dolor. "A nuestros pacientes muchas veces le preguntamos que, del 1 al 10, cuanto dolor estar soportando en el momento en el que los visitamos", ejemplificó Moreno como modelo de escala visual, toda vez que explicó que una escala visual muy común es la que utiliza símbolos de caras de alegría o tristeza.

Del mismo modo, admitió que los propios profesionales también suelen caer en ocasiones en los tópicos de explicar a un paciente de edad avanzada que el dolor de su pierna es propio de la edad. "Yo siempre pongo el ejemplo de una paciente anciana cuyo médico le dijo que el dolor de una de sus piernas era propio de la edad, a lo que ella le contestó que su otra pierna tenía la misma edad y no por ello le dolía", reconoció.

Además, advirtió de que el dolor crónico "es el que tiene un mayor impacto psicosocial, sobre todo el de tipo músculo-esquelético y por encima del dolor agudo". Junto a ello, alertó de que varios estudios sobre el dolor crónico ya han revelado que un 93 por ciento de los ancianos refiere algún tipo de dolor siempre que se les pregunta por esta cuestión.

De igual forma, aludió a otros trabajos sobre dolor crónico "que revelan que entre un 30 y un 40 por ciento de los ancianos que viven en su domicilio presentan algún tipo de dolor", un porcentaje que aumenta "hasta el 60 u 80 por ciento, si viven en residencias".

Moreno señaló a Europa Press que a este congreso, que se desarrollará hasta el próximo sábado, están asistiendo cerca de 150 especialistas de diversas ramas, entre otros, "geriatras, trabajadores sociales, psicólogos, fisioterapeutas, cirujanos, 0anestesistas, reumatólgos y médicos internistas".

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