Expertos avisan de que aunque el 70% de decisiones clínicas se basan en diagnóstico in vitro la técnica está banalizada

Presentación informe diagnóstico in vitro
FENIN
Publicado 26/02/2018 14:50:13CET

MADRID, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -

A pesar de que el 70 por ciento de las decisiones clínicas se basan en los resultados del diagnóstico in vitro, esta técnica está "banalizada" y no se le da el "valor" que realmente, según se desprende del informe 'El diagnóstico in vitro hoy. Un cambio de paradigma en la calidad de vida y el proceso de atención a los pacientes', elaborado por la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin), con la colaboración de Antares Consulting.

Se trata de una herramienta que se utiliza para el diagnóstico, pronóstico de enfermedades y eficacia de tratamientos, monitorización de parámetros de las patologías y la evaluación de la predisposición a enfermedad. Algunos ejemplos de un diagnóstico in vitro son los test de embarazo, control de glucemias, colesterol, cribado de cáncer o identificación de grupos sanguíneos, entre otros.

Cada año se producen en España 60 millones de solicitudes y se realizan más de 600 millones de pruebas, representando esta técnica un 0,8 por ciento del gasto total en tecnología sanitaria y un 7,3 por ciento del gasto total en salud. Además, el diagnóstico in vitro lidera la investigación en patentes y supone menos del cuatro por ciento del coste hospitalario.

"En las últimas décadas ha experimentado una gran evolución, porque se han reducido los tiempos y, además, la población tiene un mayor acceso a estas tecnologías. No obstante, es todavía un gran desconocido", ha comentado el coordinador del Sector de Diagnóstico In Vitro de Fenin, Carlos Sisternas, para informar de que en 2015 la facturación de estas tecnologías alcanzó los 982 millones de euros, lo que supone 21 euros de gasto por habitante al año.

REDUCE "MUCHO" LA ANGUSTIA A LOS PACIENTES

Una tecnología que es también "muy bien" valorada por los enfermos, al menos, así lo ha asegurado el presidente del Foro Español de Pacientes (FEP), Andoni Lorenzo, quien ha recordado que el diagnóstico in vitro "agiliza, facilita y reduce mucho la angustia" a los pacientes porque es "rápido y seguro". Además, Lorenzo ha señalado que esta tecnología ayuda a evitar que los enfermedades se conviertan en crónicas.

"El ciudadano actual quiere saber si tiene probabilidades de enfermar y, si las tiene, que le digamos cómo prevenirlas y, si no se puede, que le comentemos qué tiene que hacer, le hagamos el diagnóstico más parecido y rápido y le tratemos de una manera eficaz", ha añadido la coordinadora de la Red de Diagnóstico Biológico de Osakidetza, Ana Quinteiro.

Pero, prosigue, es necesario que los laboratorios donde se realizan estas pruebas se den a conocer y que, al mismo tiempo, se forme a los profesionales sanitarios para analizar todos los datos que aportan estos diagnóstico ya que cada vez son más completos.

"En pleno siglo XXI no hay estadísticas fiables que contemplen cuántas determinaciones diagnósticas se realizan cada año. Hace 10 años que el Ministerio de Sanidad no aporta datos oficiales y se desconocen el número de profesionales que ejercen su labor en los laboratorios clínicos", ha añadido la presidenta de la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio, Imma Caballé.

Estas declaraciones han sido también corroboradas por el jefe del servicio de Microbiología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, Rafael Cantón, quien ha alertado de que no se puede innovar si no se sabe introducir la misma en los procesos asistenciales.

Finalmente, el socio director de Antares Consulting, Joan Barrubés, ha insistido en la invisibilidad del sector debido a la inexistencia de datos y ha lamentado que su uso sea "poco sexy" en comparación con los TAC o las resonancias magnéticas, pruebas más llamativas y que no llevan a la "banalización" que tiene el diagnóstico in vitro.

Por ello, y con el fin de potenciar su labor, el informe ha puesto de manifiesto la necesidad de que las compras de tecnología sanitaria se realicen en base al valor que aportan al proceso asistencial; se aumente la participación de los profesionales de diagnóstico in vitro como consultores en las actividades clínicas; y se favorezca y potencien iniciativas en torno al 'Big Data'.