Experto destaca los beneficios para el paciente del uso de radioterapia en dosis bajas enartrosis degenerativa

Unidad de Radioterapia de HM Hospitales
HM HOSPITALES
Publicado 10/05/2018 14:58:22CET

MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) -

Cada vez son más las evidencias publicadas que ponen de manifiesto la utilidad en la irradiación a dosis bajas para el alivio sintomática de la artrosis de rodillas, manos, trocanteritis, epicondilitis, rizartrosis, fascitis plantar y otras muchas patologías que se benefician de la irradiación, ha destacado el doctor Ángel Montero, responsable de los tratamientos de patología articular crónica en la Unidad de Radioterapia de HM Hospitales.

El experto, que recuerda que "es un recurso a tener en cuenta, antes de recurrir a un recambio protésico de la articulación dañada", confirma también su uso sobre todo en paciente pluripatológicos y polimedicados, algo que no siempre es fácil o bien tolerado por los pacientes.

Estos tratamientos son ya estándar en países como Alemania o Reino Unido, se usa con éxito desde el año 2015 en la Unidad de Radioterapia de HM Hospitales, que ha atendido a más de un centenar de pacientes con patología articular y tendinosa crónica resistente a tratamientos convencionales, como artrosis de rodillas, caderas, manos, hombros, columna vertebral, fascitis plantar y espolón del calcáneo, logrando que el 80% de estos pacientes experimente disminución o desaparición del dolor, mejoría marcada de la movilidad y reducción de las necesidades de analgésicos diarios.

"Los buenos resultados de la radioterapia a bajas dosis son conocidos desde hace mucho tiempo, aunque su empleo no se ha generalizado en consonancia con su efectividad", asegura el doctor.El secreto de este éxito asistencial, ante una patología que a día de hoy no tiene un tratamiento específico, reside en la radioterapia, ya que existe evidencia científica avalada por estudios in vivo e in vitro que recomiendan este tipo de tratamiento. La razón principal responde al efecto antiinflamatorio de la radioterapia a bajas dosis que se traduce en un alivio sintomático de la enfermedad reumática osteo-articular.

No obstante, destacan que existen reticencias iniciales de los pacientes que asocian radioterapia a proceso oncológico que son superadas una vez comprobada la eficacia, seguridad y precisión del tratamiento que utiliza radioterapia externa a través de fotones generados en un acelerador lineal.

"Se requiere una preparación o simulación previa mediante una TC que permite delimitar con precisión la zona que necesita ser irradiada (la articulación o los tejidos afectos) y planificar el tratamiento. Una vez realizados los cálculos de dosis, el tratamiento consiste en 6 sesiones (3 días en semana) de muy corta duración, unos minutos, que se administran de forma ambulatoria y completamente indolora", indica la doctora Carmen Rubio, jefe de Servicio de Oncología Radioterápica de HM Hospitales, quien asegura que, "todos los pacientes tratados son reevaluados a las 8-10 semanas de finalizar el tratamiento, y aquellos en los que continúe el dolor recibirán un segundo tratamiento de iguales características".

El beneficio antiinflamatorio en los trastornos musculoesqueléticos crónicos, con la artrosis degenerativa a la cabeza, es muy pronunciado. "La dosis de radioterapia que se utiliza en el tratamiento de esta patología es muy baja (1 Gy en cada sesión), y por tanto no existen contraindicaciones ya que no produce efectos secundarios adversos. Las dosis de radioterapia que se emplean con intención antiinflamatoria son comparables a la utilización de la radiología diagnóstica. Lo más significativo es que a la largo plazo los efectos beneficiosos de esta irradiación a bajas dosis se mantiene e incluso se incrementan sin observar la aparición de efecto secundario alguno a corto ni a largo plazo", asegura.

Tal y como recuerda la doctora Paloma García Lefebvre, jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario HM Sanchinarro, el impacto médico, económico y social de la de la artrosis crónica es enorme y está motivado por el aumento de la expectativa de vida experimentado en las últimas décadas, el progresivo envejecimiento de la población y el incremento creciente de la obesidad.

"La artrosis amenaza con convertirse en un problema sociosanitario de primera magnitud. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido que la artrosis puede convertirse en 2020 en la cuarta causa principal de incapacidad. En España, el estudio ArtRoCad evidenció que la artrosis afecta al 17% de la población, siendo las más frecuentes la artrosis de manos y de rodillas que afectan al 10% y 6% de los españoles respectivamente, con una mayor prevalencia en mujeres que en hombres y que el impacto económico de su tratamiento alcanzaba casi los 5.000 millones de euros anuales, aproximadamente el 0,5% del PIB español", concluye.

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