Experto advierte de que el ruido es la causa principal del aumento de la sordera en edades cada vez más tempranas

Mujer, cascos, música, carretera
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Publicado 25/04/2018 13:27:27CET

MADRID, 25 Abr. (EUROPA PRESS) -

El ruido es la causa principal del aumento de la sordera en edades cada vez más tempranas, explica el doctor Iván Domènech del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitari Dexeus - Grupo Quirónsalud, con motivo del Día internacional de la concienciación sobre el ruido, que se celebra este miércoles.

"La mayor parte del tiempo no somos conscientes del ruido que existe a nuestro alrededor", advierte, recordando que desde la Organización Mundial de la Sakud (OMS) recomienda no exponerse a ruidos de intensidad superior a 65 decibelios ya que escuchar un ruido de más de 70 decibelios durante un tiempo prolongado puede provocar un daño en el oído con consecuencias que pueden llegar a ser irreversibles.

Sin embargo, añade, "actualmente en las ciudades podemos estar expuestos a ambientes sonoros superiores, consecuencia de la contaminación acústica ambiental".

El aumento de casos de jóvenes que presentan principios de sordera ha ido en aumento en los últimos años no únicamente a causa de la contaminación acústica sino como consecuencia del mal uso de las nuevas tecnologías.

"Cada vez son más los jóvenes que acuden a nuestra consulta por problemas derivados de la utilización de dispositivos electrónicos para escuchar música, los altos niveles de decibelios en discotecas y bares o los novedosos sistemas de sonido en las salas de cine que causan lesiones irreversibles en el oído interno que pueden provocar problemas de audición mayores y más intensos en edades cada vez más tempranas" afirma.

Para evitar esos efectos nocivos, es recomendable controlar el volumen de los reproductores y evitar estar expuesto durante mucho tiempo a esos aparatos. Solo así podrá evitarse, además de las lesiones auditivas que pueden llegar a ser graves, otros efectos secundarios como alteraciones del sueño, estrés, vértigos o náuseas.