La edad biológica de los pacientes con VIH no es la que marca su DNI

VIH
PIXABAY
Actualizado 24/02/2017 17:12:18 CET

   MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Los pacientes con VIH tienen una edad biológica unos 5 años mayor a la que marca su fecha de nacimiento, lo que explica que tengan más riesgo de sufrir enfermedades asociadas al envejecimiento y de que éstas aparezcan antes que en el resto de la población.

   Este hallazgo de hasta cuánto puede acelerar la infección el envejecimiento prematuro de sus afectados se produjo hace un año y es uno de los temas que abordarán diferentes expertos internacionales durante la tercera jornada Hitos en Investigación Básica y Clínica del VIH/Sida (HIBIC) que Gilead ha organizado este fin de semana de Madrid, ya que resulta clave desde que se consiguiera cronificar la enfermedad.

   "La edad media en nuestras consultas está ya por encima de los 50 años", ha destacado José Ramón Arribas, del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario La Paz de Madrid, gracias a que los actuales tratamientos antirretrovirales han conseguido que la esperanza de vida de estos pacientes sea ya muy parecida a la de la población general.

   Este envejecimiento acelerado de los pacientes con VIH observado hace un año explica que tengan más riesgo de enfermedades cardiovasculares (infartos e ictus), enfermedad ósea (déficit de calcio u osteoporosis), complicaciones renales o del sistema nervioso central.

   No obstante, Arribas ha reconocido que todavía no se sabe si esto está provocado por el propio virus o por el tratamiento antirretroviral, en especial los que se empleaban hace años. "Los fármacos actuales son bastante seguros, pero antes había algunos que afectaban a los huesos, y presentaban más toxicidad", ha reconocido.

   De igual modo, otro problema que ya han resuelto en muchos pacientes son las posibles incompatibilidades entre el tratamiento del VIH y de esas otras enfermedades crónicas que también pueden afectar a estos pacientes.

   "Los tratamientos actuales tienen pocas interacciones y en el mundo desarrollado ya no es un problema", según Arribas. Además, ha añadido Josep María Gatell, del Hospital Clínic de Barcelona, "ahora el arsenal terapéutico es tan amplio que siempre se puede encontrar una alternativa que se tolere mejor".

RIESGOS DE "CANSARSE" DE TOMAR LA MEDICACIÓN DE POR VIDA

   El VIH es actualmente la única enfermedad infecciosa junto con la hepatitis B que no tiene curación. De hecho, Gatell ha reconocido que otro de los problemas que tiene el VIH es que, al tener que tratarse de por vida, puede propiciar que haya gente que se "canse" de tomar su medicación.

   "El abandono a largo plazo es escaso, el 95 por ciento de mis pacientes están con una carga viral en niveles indetectables", según ha reconocido este experto, que apunta como sí resulta algo más frecuente que haya pacientes que "desaparecen" y dejan de tomar su medicación durante un tiempo limitado, o lo hacen de forma irregular.

   El problema de estos casos, aunque sigue siendo "relativamente bajo", según Gatell, pero representa un problema tanto para el propio paciente como de salud pública, ya que explica un número "inapropiadamente alto de contagios".

LA PROFILAXIS PRE-EXPOSICIÓN, A LA ESPERA DE SANIDAD

   Por otro lado, en el encuentro también se abordará el uso de la terapia antirrretroviral como tratamiento preventivo en personas sanas, lo que se conoce como profilaxis pre-exposición (PrEP), que una vez autorizada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) está a la espera de que el Ministerio de Sanidad dé el visto bueno para poder usarse en España con esta indicación.

   El problema, ha reconocido Gatell, es "más administrativo que científico" ya que los ensayos clínicos han demostrado su eficacia para reducir las probabilidades de contagio en determinados grupos de riesgo, de ahí que confíe en que las autoridades españolas tomen una decisión al respecto como ya están haciendo otros países europeos.

   No obstante, ha defendido que su uso debe someterse a un control médico ya que, como ha recordado, "es un medicamento y no es como mascar un chicle".

   La directora general de Gilead en España, María Río, ha reconocido que mantienen un diálogo abierto con Sanidad ante el "interés y voluntad positiva" que ha mostrado el departamento de Dolors Montserrat en ponerlo a disposición de estos grupos de riesgo. "Quieren hacerlo bien, no deja de ser una medicaicón y no todo el mundo es candidato a recibirla", ha recordado.

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