Cruz Roja Española abre un Centro de Tratamiento del Ébola en Sierra Leona con cinco pacientes

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Doctores Cruz Roja - CRUZ ROJA ESPAÑOLA

MADRID, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Cruz Roja Española ha puesto en marcha un Centro de Tratamiento del Ébola en Sierra Leona, a 20 kilómetros de la ciudad de Kenema, en el que desde el pasado viernes están trabajando 30 expatriados y 80 profesionales locales atendiendo a los primeros cinco pacientes, que dieron positivo en el virus tras una analítica en centros de ciudades cercanas.

   "Aunque la capacidad máxima del centro es de 60 pacientes, la idea es atender a un máximo de diez pacientes, para ir adaptando las capacidades del centro y del personal", ha señalado la directora de Cooperación Internacional de Cruz Roja Española, María Alcázar.

   Para poder instalar este centro, cuyo tamaño es de unos 10.000 metros cuadrados, además del equipamiento que lleva la unidad de cuidados básicos de salud, "era necesario construir una serie de infraestructuras y dotarlo de más recursos, lo que nos ha llevado unas semanas", ha agregado.

   "Lo primero fue la coordinación con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y con Médicos Sin Fronteras, que está construyendo un segundo centro. Hemos mantenido reuniones y jornadas prácticas 'in situ' tanto en su centro como ellos en el nuestro", ha explicado el responsable de Emergencias de Cruz Roja Española, Íñigo Vila.

   Asimismo, "hemos debatido, junto con las autoridades locales, la ubicación definitiva, al desestimar que fuese acoplado como un anexo al hospital de Kenema", ha indicado. Fue necesaria esta construcción, entre otras razones, porque el hospital de Kenema "no es una infraestructura pensada para tener unidades de aislamiento y es de atención general, no específico de ébola. El hecho de que la población supiese que en dicho hospital se estuviesen atendiendo casos de ébola, hacía que no acudiesen a ser atendidos por otro tipo de enfermedades".

SE TRABAJA EN TURNOS DURANTE 24 HORAS

   En cuanto a la estructura del centro, hay una zona de soporte, donde se encuentra el personal de apoyo al hospital, una de bajo riesgo y otra de alto riesgo. "Se han hecho simulaciones de los flujos de personas en el centro, para que las condiciones sean adecuadas y se cumplan todos los protocolos de seguridad, tanto con los profesionales locales como con los expatriados".

   "Hay gente que al principio cree ser capaz de desempeñar el trabajo que, que a medida que va recibiendo la formación, no se ve capacitada, por lo que la labor de rotación de profesionales sanitarios es muy activa, y se trabaja en turnos durante 24 horas", ha concretado Vila.

   Además, se ha construido una parada de autobús "para facilitar el traslado de las familias de Kenema y comunidades de alrededor para visitar a los pacientes ingresados. También se dan desayunos, comidas y cenas tanto al personal local como a los propios enfermos, adaptando la alimentación a sus costumbres culturales.

   Por otro lado, se han establecido controles y la restricción de movimientos a la población, algo que también ayuda, aunque "a veces sea difícil, ya que no deja de ser una zona fronteriza con Guinea y Liberia donde hay mucho flujo de población por la actividad de los mercados", ha lamentado.

AYUDAS A NIVEL SANITARIO

   En lo que respecta al ámbito sanitario, "vamos a trabajar las medidas de soporte, mantener una buena hidratación de los pacientes, y ofrecer una alimentación en la que enfaticemos aquellos elementos necesarios para mejorar el perfil nutricional de los enfermos", ha comentado la enfermera de Cruz Roja Española Lucía Benavent.

   Por otra parte, "se llevará a cabo un exhaustivo control de los síntomas, como paliar el dolor, los vómitos y el estado de confusión, así como ofrecer apoyo psicosocial a los pacientes y acompañar a los que no superan la enfermedad a morir dignamente", ha añadido.

   Asimismo, tanto la Cruz Roja de Sierra Leona como las de la región siguen trabajando en actividades de "educación y sensibilización, búsqueda de casos, control de infección, resolución de problemas sociales como la ruptura de familias, gestión de cadáveres, y luchar contra el estigma, labor que también es muy importante", ha recordado Benavent.

   "La estancia media de los ingresados en el centro es de aproximadamente dos semanas, aunque este periodo depende del estado previo del paciente. Hay afectados que llegan en estado terminal de salud y mueren pocos días después y otros que experimentan una relativa rápida recuperación. No obstante, cuando se sospecha que alguien está curado, es necesario hacer controles analíticos, para asegurarse de que ya no está infectado", ha subrayado la doctora.

   En cuanto a la gestión de los cadáveres, "este es uno de los puntos más críticos", ha reconocido Vila. "La construcción está junto a un cementerio, donde tras esperar unos días después de la muerte de las víctimas del virus, finalmente son enterrados. Desestimamos la opción de la incineración, pero hemos establecido la medida de no tocar al fallecido (algo que forma parte de un ritual cultural), ya que el ébola permanece varias semanas en el cádaver, y la carga viral es mucho mayor que en el cuerpo vivo".

   Desde que apareció la enfermedad, el brote que hay en la actualidad es el que más daños está causando debido a que, de las cinco cepas del virus que existen, ésta es la más agresiva. Además, en este caso se ha producido en zonas fronterizas, y "durante las primeras semanas ha habido una respuesta tardía de apoyos, a la que ahora se están sumando esfuerzos que deberían dar resultados", ha aseverado Castillo.

   Por último, el responsable de Emergencias de Cruz Roja ha querido hacer hincapié en que, "aunque el lado médico se lleva gran parte de la visibilidad de esta operación, casi el 65 por ciento del trabajo en el centro está relacionado con el agua y saneamiento, la gestión de residuos, y el manejo de cadáveres, entre otras prácticas".

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