Dos quimioterapias pueden ser de ayuda contra la obesidad mórbida

SEEDO lucha contra la obesidad
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Actualizado: martes, 24 enero 2017 14:54

   MADRID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Investigadores de la Clínica Mayo en Arizona (Estados Unidos) han identificado dos quimioterapias frecuentemente utilizadas para tratar el cáncer, el metotrexato y la ciclofosfamida, que pueden provocar también una pérdida significativa de peso en pacientes obesos mórbidos, según los resultados de un estudio en ratones que publica la revista 'Oncotarget'.

   "Nos sorprendió observar que cuando los ratones obesos mórbidos fueron tratados con ciertos fármacos para combatir el cáncer, los fármacos no sólo se dirigían al tumor sino que también resolvían de forma espontánea su obesidad, incluso con una dieta sin grasa", ha reconocido Peter Cohen, uno de los autores de la investigación.

   De hecho, los autores creen que ambos fármacos podrían dosificarse para revertir por completo la obesidad sin conseguir una toxicidad detectable, "incluso en ratones sin cáncer", ha añadido Cheryl Myers, también investigadora de este trabajo que recuerda que estos fármacos ya se usan contra otras enfermedades como la artritis reumatoide, además del cáncer.

   Los autores mostraron su sorpresa por la "facilidad" con que los roedores perdieron peso, algo que muchos pacientes obesos no consiguen con una dieta muy restrictiva o un mayor gasto energético.

   Entre las causas de este efecto no esperado, los investigadores creen que puede deberse a que, al igual que la quimioterapia ya actúa contra los precursores de glóbulos blancos o rojos, también agota los niveles de las células de la grasa impidiendo su almacenamiento, lo que favorece que "las calorías de más vayan a otro lugar del cuerpo, como el hígado", según Cohen.

   Pero sorprendentemente, ha añadido, el hígado mantuvo un nivel robusto de actividad metabólica durante el tratamiento con metotrexato o ciclofosfamida mientras se redujo tanto la producción como el almacenamiento de grasa.

   "Parece que el metotrexato o la ciclofosfamida puede inducir a los hígados de los ratones obesos a quemar en lugar de acumular grasa, lo que conlleva una reducción de peso en lugar de un aumento de la obesidad", según los expertos.