Dar miel a los niños que se han tragado una pila de botón reduce la gravedad de las lesiones

Miel
PIXABAY/STEVEPB - Archivo
Publicado 11/06/2018 18:55:14CET

   MADRID, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Tomar miel tras tragar una pila de botón reduce la gravedad de las lesiones en los niños, según ha comprobado en animales un equipo de especialistas en otorrinolaringología y cuyo trabajo ha sido publicado en la revista 'The Laryngoscope'.

   "Las baterías de botón son ingeridas por los niños más de 2.500 veces al año en los Estados Unidos, y ha habido un aumento de más de 12 veces en los resultados mortales en la última década, en comparación con la década anterior. Dado que puede ocurrir un daño grave dentro de las dos horas posteriores a la ingestión de una batería, el intervalo entre la ingestión y la extracción es un momento crítico para actuar con el fin de reducir las lesiones esofágicas", han comentado los expertos.

   Debido a su tamaño, forma de caramelo y superficie metálica brillante, las baterías de botón han representado un riesgo para los niños pequeños durante décadas, ya que cuando la batería reacciona con la saliva y el tejido del esófago, crea una solución alcalina rica en hidróxido que disuelve el tejido, provocando dolor de garganta, tos, fiebre, dificultad para tragar, ingesta oral deficiente o respiración ruidosa.

   Asimismo, todo ello puede causar complicaciones graves como perforación esofágica, parálisis de las cuerdas vocales y erosión en las vías respiratorias o en los principales vasos sanguíneos. Cuanto más tiempo se demore la extracción de la batería, mayor es el riesgo para estos niños, especialmente aquellos que no tienen acceso a hospitales con anestesiólogos especializados y endoscopistas con experiencia en la eliminación de objetos extraños.

   El equipo de investigación quería determinar las intervenciones exitosas para mitigar estas lesiones tanto en el hogar como en el entorno clínico y probar su efectividad en un modelo de animal vivo, en este caso, cerdos de laboratorio. Específicamente, los investigadores buscaron líquidos más viscosos y apetecibles que pudieran crear una barrera protectora entre el tejido y la batería, así como neutralizar los niveles alcalinos severos.

   El equipo evaluó varias opciones, incluidas bebidas comunes para el hogar, como jugos, gaseosas y bebidas deportivas, en experimentos de laboratorio. "Exploramos una variedad de opciones comunes de líquidos domésticos y medicinales, y nuestro estudio demostró que la miel y el sucralfato tenían los mayores efectos protectores contra la lesión de la batería del botón, lo que hace que las lesiones sean más localizadas y superficiales. Los hallazgos de nuestro estudio serán puestos inmediatamente en práctica clínica, incorporados en las últimas Pautas del Centro Nacional de Envenenamiento de la Capital para el manejo de las ingestas de baterías de botón", han explicado los expertos.

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