Corregir la postura del paciente al recibir radioterapia puede mejorar la supervivencia

Radioterapia en el complejo hospitalario de Huelva.
EUROPA PRESS/JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo
Publicado 23/04/2018 10:21:53CET

BARCELONA, 23 Abr. (EUROPA PRESS) -

Diferencias muy pequeñas en la forma en que un paciente yace tumbado durante el tratamiento de radioterapia del cáncer de pulmón o de esófago pueden tener un impacto en sus probabilidades de sobrevivir, según una investigación, que sugiere que la supervivencia podría mejorarse ciñendo mejor las guías para asegurar la precisión en la colocación del paciente.

El estudio, realizado por el Centro de Investigación del Cáncer de Manchester (Reino Unido), se ha presenta en el congreso de oncología radioterápica ESTRO 37, considerado el más grande de Europa en este ámbito, y que se celebra en Barcelona hasta el martes.

Estas diferencias, de apenas unos cuantos milímetros, pueden implicar que el tratamiento de radiación dirigido a los tumores se aproxime ligeramente al corazón, donde puede causar un daño inintencionado y reducir las oportunidades de supervivencia.

"Tomando imágenes de los pacientes con más frecuencia y reduciendo el margen en la precisión de su ubicación, podemos contribuir a rebajar la dosis de radiación que incide en el corazón, y evitar así un daño innecesario", ha explicado la investigadora Corinne Johnson.

La radioterapia desempeña una función importante en los tumores difíciles de tratar, pero puede causar efectos secundarios, e investigaciones anteriores han demostrado que la radioterapia aplicada al pecho puede acarrear efectos negativos a largo plazo en el corazón, como aumentar el riesgo de enfermedad coronaria, por lo que es muy importante la posición exacta del paciente al recibirla para que afecte solo al tumor.

780 PACIENTES

Johnson estudió un grupo de 780 pacientes con cáncer de pulmón que habían sido tratados con radioterapia, y para cada tratamiento, se ubicó a los pacientes en la máquina de radioterapia y se les tomó una imagen para confirmar que yacían con un margen de 5 milímetros de su posición original.

Los investigadores usaron los datos de esas imágenes para calibrar con qué precisión se había suministrado la dosis de radiación en el trascurso del tratamiento, y si se había movido ligeramente más cerca o más lejos del corazón del paciente.

Cuando se compararon los datos con las probabilidades de supervivencia, se dieron cuenta de que los pacientes con radiación ligeramente desplazada hacia el corazón eran un 30% más proclives a morir que aquellos en los que la radiación se había desplazado a una distancia similar, pero alejándose del corazón.

Al repetir la investigación con un grupo de 177 pacientes de cáncer de esófago, hallaron diferencias incluso mayores, en torno al 50%, y en ambos grupos ese patrón de supervivencia se mantuvo incluso cuando los investigadores tenían en cuenta otros factores, como la edad de los pacientes.

CÁNCER DE MAMA

Otro estudio, presentado en este congreso y publicado en 'The Lancet Oncology', ha concluido que la calidad de vida de las pacientes de cáncer de mama tratadas con un tipo de radioterapia más dirigida --radiación parcial acelerada de mama-- es tan buena como las que se tratan con radioterapia estándar.

Este tratamiento utiliza pequeños tubos para suministrar una dosis más alta de radioterapia, directamente sobre la posición del tumor, y en un periodo de tiempo más corto y requiere una semana, en lugar de entre tres y seis semanas, como el tratamiento tradicional, según ha concluido el Hospital de Wurzburgo, en Alemania.

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