5 consejos y 3 remedios naturales contra el ardor de estómago

Dolor corazón, acidez, infarto
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Publicado 15/06/2018 8:34:44CET

   MADRID, 15 Jun. (EDIZIONES) -

    Contrariamente a lo que se piense, los ardores de estómago y la acidez estomacal no son lo mismo. Tres de cada 10 españoles sufren ardores estomacales a la semana, según datos de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD), por lo que conocer cómo aliviarlos puede ser muy útil para estas personas.

   "El ardor es equivalente al reflujo gastroesofágico ácido. Es una sensación de quemazón desde el 'epigastrio' (parte superior del abdomen o 'boca del estómago') que sube hacia el esófago y puede alcanzar hasta la garganta", precisa a Infosalus el especialista en aparato digestivo del Hospital Universitario Puerta del Mar de Cádiz, el doctor Antonio M.Moreno García.

   El también portavoz de la FEAD señala que tenemos unos síntomas típicos o esofágicos, que son la 'pirosis' (sensación de quemadura que sube desde el estómago hasta la faringe) y la 'regurgitación ácida'. "Pero existen otros, que de entrada pueden parecer que no tienen relación con este problema, los denominados 'síntomas extraesofágicos': tos crónica, laringitis, crisis de asma, dolor torácico e incluso erosiones dentales", advierte.

   Mientras, concreta que la acidez se refiere normalmente a la digestión pesada, donde existe sensación de hinchazón y molestias quemantes en el epigastrio, sin que suban hacia el esófago.

    "En la vida cotidiana se emplean ambos términos para referirse al reflujo gastroesofágico, que es en el que nos centraremos", señala. Para entender qué los produce podemos hacer una breve explicación de la fisiología del esófago y del estómago en este tema. Cuando tomamos un bocado de alimento al pasar al esófago, éste hace unas contracciones peristálticas que, junto con la ayuda de la gravedad, van empujándolo hacia la unión del esófago y el estómago. En esta zona existe un esfínter o válvula -' el esfínter esofágico inferior' -- que está cerrado la mayor parte del mismo, y que se relaja cuando llega el bolo alimenticio permitiendo su paso al estómago", explica el especialista.

   Así, señala que existe un problema de reflujo cuando el esfínter esofágico inferior no cierra adecuadamente, y pueden distinguirse distintas circunstancias:

   -Cuando existe un esfínter con relajaciones transitorias frecuentes sin relación con la toma de alimento. Es decir, el esfínter se abre espontáneamente sin que exista bolo alimenticio. Esto puede agravarse con el consumo de fármacos y alimentos como las grasas, café, alcohol, tabaco, bebidas carbonatadas, especias, chocolate entre otros, que tienen propiedades relajantes de ese músculo, favoreciendo que se abra.

   -El esfínter es hipotónico (con poca presión de cierre) todo el tiempo quedando abierto. Esto está muy asociado a la presencia de una hernia de hiato, que es la circunstancia en la que la unión esofagogástrica está por encima del orificio por el que el esófago atraviesa el diafragma para llegar a cavidad abdominal. Si tomamos alimentos como los enumerados en el apartado anterior hará que un músculo con poca presión tenga menos.

   -Cuando existe una presión intrabdominal muy elevada, que es superior a la fuerza que ejerce el esfínter. Entre otras circunstancias ocurre en los embarazos, con el uso de ropa muy ceñida en la zona abdominal, y en las personas con obesidad, donde la pared abdominal presiona mucho el estómago. También existen alimentos flatulentos, que hacen que aumente la presión dentro del estómago como son las especias, el ajo, la cebolla, entre otros.

CONSEJOS

   Para sobrellevar los síntomas el doctor Moreno García apuesta por cuidar fundamentalmente nuestra dieta y la forma de comer, así como seguir estos 5 consejos:

   1-Debemos realizar cinco comidas al día, tomándonos un tiempo suficiente para cada una de ellas, unos 20 minutos y masticando bien los alimentos.

   2-Evitaremos: tabaco, alcohol, comidas grasas, café, chocolate, alimentos muy especiados, cítricos como el limón y la naranja, entre otros.

   3-No se debe usar ropa ceñida.

   4-No tumbarse inmediatamente tras la comida. Se aconseja mantenerse erguido hasta unas dos horas tras la ingesta del alimento.

   5-Elevar ligeramente el cabecero de la cama.

   "Si con estas precauciones no mejoran los síntomas tras unas dos semanas, o existe pérdida de peso, o dificultad para tragar (disfagia), se debe consultar un especialista en Digestivo para que evalúe la situación, indicando si se deben realizar exploraciones complementarias o iniciar un tratamiento farmacológico. En este caso, serían medicamentos que favorezcan el vaciamiento del estómago (procinéticos) y/o inhibidores de la bomba de protones (omeprazol y derivados) que bajan la producción de ácido", precisa.

   Asimismo, el portavoz de la FEAD reconoce que existen sustancias que clásicamente se han empleado para combatir estos problemas. Entre otros:

   -Uso de frutas como el plátano maduro. Es muy importante que no esté verde. "Es muy alcalino y contrarresta el ácido, equilibrando el contenido del estómago. Además, tiene contenido alto en fibra, lo que facilita el vaciamiento gástrico, con lo que el ácido pasa antes a los siguientes tramos del aparato digestivo. Los caquis tienen las mismas características que el plátano", recuerda.

   -Consumo de manzanilla en infusión. Al igual que los anteriores es alcalina neutralizando la acidez y facilita el vaciamiento gástrico.

   -Jengibre fresco o en infusión. Su mecanismo de acción es similar a la infusión de manzanilla.

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